La princesa Eugenia de York, de 35 años, fue captada recientemente en las calles de Londres, manteniendo un perfil significativamente bajo en medio de la tormenta mediática que rodea a su círculo familiar más cercano. La hija menor del príncipe Andrés y Sarah Ferguson fue vista caminando por la capital británica con un atuendo que buscaba, sin éxito, evadir la atención de los transeúntes y de la prensa internacional que sigue de cerca sus movimientos.
Vestida con un elegante abrigo largo en color verde oscuro, zapatillas de tacón y gafas de sol oscuras para ocultar su identidad, la princesa caminaba con paso firme mientras cargaba una bolsa de papel de una tienda local. Su apariencia, descrita por cronistas de la realeza como un intento de pasar «incógnita», refleja la intención de la integrante de la familia real de continuar con sus actividades cotidianas a pesar de la delicada situación legal que atraviesa su padre.
Esta aparición pública ocurre en un momento crítico para la Casa de Windsor, tras los recientes reportes sobre el arresto de su padre, el exduque de York. Aunque la princesa no ha emitido declaraciones oficiales, su salida a las calles de Londres es interpretada por analistas como un mensaje de normalidad y resiliencia ante el asedio periodístico que ha provocado el caso legal de su progenitor.
Por otro lado, la incertidumbre crece en torno al paradero de su madre, Sarah Ferguson, conocida popularmente como «Fergie». Mientras Eugenia retoma su rutina en la metrópoli londinense, la ausencia de la duquesa de York ha generado diversas especulaciones en los tabloides británicos, ya que no se le ha visto en eventos públicos ni se ha pronunciado sobre los recientes acontecimientos que involucran a su exesposo.
Para el público mexicano, cabe destacar que Eugenia es la nieta de la fallecida reina Isabel II y sobrina del actual rey Carlos III. A pesar de no ser una «realeza de tiempo completo» que trabaje para la Corona, su figura sigue siendo de alto interés público debido a los escándalos que han rodeado al príncipe Andrés en los últimos años. Por ahora, la princesa parece decidida a mantener la calma mientras el misterio sobre la ubicación de su madre y el futuro legal de su padre continúan acaparando los titulares mundiales.



