La emblemática estatua de Sir Winston Churchill, ubicada en la Plaza del Parlamento en Londres, fue objeto de actos de vandalismo por parte de activistas pro-Palestina. Los manifestantes utilizaron el monumento histórico para plasmar diversas consignas en contra de la postura del Reino Unido y el papel de figuras históricas en relación con el conflicto en el Medio Oriente.

De acuerdo con los reportes oficiales, el pedestal del monumento fue cubierto con frases pintadas con aerosol, entre las que destacan leyendas como 'Criminal de guerra sionista', 'Detengan el genocidio' y 'Globalicen la Intifada'. Además, los activistas incluyeron la frase 'Nunca más es ahora', una expresión que tradicionalmente se asocia a la memoria del Holocausto, pero que en este contexto ha sido adoptada por los manifestantes para denunciar la situación actual en Gaza.

Para el lector mexicano, cabe destacar que Winston Churchill es una de las figuras más trascendentales de la historia moderna, habiendo fungido como Primer Ministro del Reino Unido durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. Su liderazgo fue fundamental para la victoria de los Aliados contra la Alemania nazi, razón por la cual su estatua en el corazón de Londres es considerada un símbolo de la resistencia y la identidad británica. Sin embargo, en años recientes, su legado ha sido cuestionado por sectores que critican sus políticas coloniales y posturas raciales.

Este incidente se suma a una serie de protestas masivas que han tenido lugar en la capital británica desde que se intensificaron las hostilidades entre Israel y Hamás. La policía metropolitana de Londres ha mantenido una vigilancia constante sobre los monumentos históricos, los cuales se han convertido en focos de tensión y expresión política para quienes exigen un alto al fuego inmediato.

Las autoridades locales aún no han confirmado detenciones vinculadas directamente con este acto vandálico, aunque se espera que los equipos de restauración comiencen las labores de limpieza a la brevedad. El suceso pone de manifiesto cómo el descontento social por la crisis humanitaria en la región de Gaza está traspasando las fronteras y afectando el patrimonio histórico en las principales capitales del mundo.