Ciudad de México — A casi ocho décadas de que el mundo fuera testigo de uno de los procesos legales más significativos de la historia contemporánea, la relevancia de los Juicios de Nüremberg se mantiene vigente como un pilar fundamental de la justicia global. En este marco, José Guevara, director académico del Museo Memoria y Tolerancia en la Ciudad de México, ofreció un análisis detallado sobre la trascendencia de la producción cinematográfica 'Nüremberg: el Juicio del Siglo', destacando su valor no solo como documento histórico, sino como una herramienta educativa esencial.
Guevara subraya que el filme permite a las nuevas generaciones aproximarse a la complejidad de los procesos judiciales llevados a cabo entre 1945 y 1946 en la Alemania de la posguerra. En aquel entonces, el tribunal militar internacional sentó las bases para el derecho penal moderno al procesar a los principales líderes de la cúpula nazi por crímenes contra la paz y la humanidad. Para el académico mexicano, la cinta logra capturar con precisión la tensión jurídica y la profunda carga ética de un momento histórico en el que la comunidad internacional decidió que los actos de barbarie no podían quedar en la impunidad.
Desde la perspectiva del Museo Memoria y Tolerancia, institución referente en el país para la promoción de la cultura de la paz, la difusión de este tipo de contenidos resulta fundamental para combatir el olvido. Guevara destaca que la narrativa audiovisual sirve como un espejo para cuestionar la indiferencia social y la responsabilidad individual ante la violencia de Estado. En un contexto global donde persisten los conflictos armados y las violaciones sistemáticas a las garantías individuales, recordar las lecciones de Nüremberg se convierte en un imperativo ético para las sociedades contemporáneas.
El análisis del especialista también pone de relieve cómo estos juicios transformaron el concepto tradicional de soberanía estatal. Por primera vez en la historia, se determinó que los individuos, independientemente de su rango militar o cargo gubernamental, pueden ser sujetos de juicio por tribunales internacionales si atentan contra la dignidad humana. Este legado es lo que, según Guevara, otorga una relevancia incalculable a la película, convirtiéndola en un recordatorio necesario sobre la fragilidad de la democracia y la importancia de fortalecer las instituciones de justicia a nivel mundial.
Finalmente, el académico hace un llamado a la sociedad mexicana a acercarse a estas narrativas con un sentido crítico y reflexivo. El objetivo primordial no es simplemente el estudio del pasado, sino la comprensión de cómo esos eventos históricos moldean el presente y exigen una ciudadanía activa en la defensa de la tolerancia y la legalidad, tanto en el ámbito local como en el escenario internacional.



