Nuevas evidencias visuales han puesto bajo el escrutinio internacional el actuar de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) tras la difusión de videos que documentan la muerte de un adolescente palestino de apenas 14 años de edad. Las imágenes, captadas en un clima de creciente hostilidad en los territorios ocupados, muestran de manera cruda el momento en que el menor cae herido por disparos y, posteriormente, cómo se le niega el auxilio médico necesario que pudo haber salvado su vida.
De acuerdo con los reportes derivados de las grabaciones y testimonios en el lugar, el joven permaneció tendido en el asfalto mientras se desangraba por un periodo de al menos 45 minutos. Lo más alarmante de los testimonios visuales es la presencia de soldados israelíes que, en lugar de facilitar las labores de rescate o aplicar protocolos de primeros auxilios, bloquearon activamente el paso de las ambulancias palestinas que intentaban llegar desesperadamente al sitio para intervenir.
Este suceso ha generado una ola de condenas por parte de organismos internacionales y defensores de los derechos humanos, quienes señalan que obstruir el acceso a servicios de salud de emergencia constituye una violación flagrante al derecho internacional humanitario. En las imágenes se observa la impotencia de los paramédicos y civiles locales, quienes fueron repelidos por el cerco militar mientras el adolescente perdía la vida a la vista de los uniformados.
Para el lector en México, este tipo de acontecimientos resuena con la histórica postura de la diplomacia mexicana, que en foros como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha defendido de manera reiterada la protección de los civiles y el respeto irrestricto a los derechos de la infancia en zonas de guerra. La política exterior de México ha sido enfática en que el cumplimiento de las Convenciones de Ginebra no es opcional, especialmente en lo que respecta a la prohibición de atacar o interferir con misiones médicas.
El incidente añade una nueva capa de tensión a la ya crítica situación humanitaria en la región. Mientras los videos continúan circulando masivamente en redes sociales y medios globales, crece la exigencia de una investigación independiente que determine las responsabilidades de los mandos militares presentes. Hasta el cierre de esta edición, la comunidad internacional aguarda una respuesta oficial que explique por qué se priorizó el bloqueo táctico sobre la preservación de una vida humana.



