La industria del entretenimiento en Hollywood se encuentra en un punto de inflexión tras revelarse las conversaciones sobre una posible fusión entre Warner Bros. Discovery (WBD) y Paramount Global. Este movimiento, que uniría a dos de los 'cinco grandes' estudios de cine de la era dorada, plantea interrogantes fundamentales sobre la viabilidad de sus activos combinados. Un análisis detallado de sus carteras de televisión y streaming sugiere que, si bien existen sinergias prometedoras, otros sectores enfrentan retos operativos considerables.

En el ámbito del streaming, la integración de Max (antes HBO Max) y Paramount+ es vista como el movimiento más lógico y potencialmente lucrativo. Al combinar los vastos catálogos de ambas empresas, se crearía una biblioteca de contenidos capaz de rivalizar directamente con gigantes como Netflix y Disney+. Para el mercado mexicano, esto significaría la consolidación de franquicias de alto impacto: desde el universo de DC Comics, Harry Potter y Game of Thrones de WBD, hasta las exitosas sagas de Star Trek, Misión Imposible y el robusto catálogo infantil de Nickelodeon perteneciente a Paramount.

Sin embargo, el panorama es menos alentador cuando se analizan los activos de televisión lineal o por cable. Ambas compañías poseen una red extensa de canales que, aunque siguen siendo generadores de ingresos, sufren un declive constante debido al fenómeno del 'cord-cutting' o cancelación de servicios de televisión de paga. La duplicidad en áreas de noticias (CNN frente a CBS News) y deportes presenta un dilema regulatorio y operativo. Una fusión obligaría a los ejecutivos a tomar decisiones drásticas sobre la venta de canales o la reducción masiva de personal para evitar redundancias.

Para México, la relevancia de esta operación es absoluta. Warner Bros. Discovery y Paramount no solo dominan gran parte de la taquilla en cines nacionales, sino que también controlan canales esenciales en la oferta de televisión de paga en el país. Una unión de este calibre reconfiguraría los acuerdos de distribución con los operadores locales y podría alterar los precios de suscripción para los consumidores finales.

Finalmente, el éxito de este ambicioso proyecto dependerá de la capacidad de David Zaslav, CEO de WBD, y Shari Redstone, figura central en Paramount, para navegar una deuda combinada que supera los miles de millones de dólares. Mientras algunos activos parecen destinados a prosperar bajo una misma bandera, otros podrían convertirse en un lastre que dificulte la competitividad de esta nueva entidad en un ecosistema digital cada vez más exigente.