La empresa de movilidad Uber prepara una de sus transformaciones más ambiciosas hasta la fecha al confirmar la integración de vuelos eléctricos en su plataforma. A través de una colaboración con Joby Aviation, los usuarios podrán reservar traslados en taxis aéreos directamente desde la aplicación de Uber, con Dubái como la primera ciudad en el mundo que albergará este servicio de manera operativa para finales de 2026. Esta noticia reafirma el interés de la compañía por dominar no solo el transporte terrestre, sino también el espacio aéreo urbano.

El anuncio representa un paso crucial en la evolución de lo que anteriormente se conoció como Uber Elevate. Aunque Uber vendió su división de movilidad aérea a Joby Aviation en 2020, ambas compañías han mantenido un vínculo estrecho. Lo que hoy se vuelve novedad es el compromiso de una fecha concreta y la integración técnica definitiva dentro de la interfaz de usuario que millones de personas ya utilizan. Joby Aviation, por su parte, aporta sus aeronaves de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), diseñadas para ser silenciosas y libres de emisiones operativas.

Desde una perspectiva económica, este movimiento posiciona a Uber en el mercado de la Movilidad Aérea Avanzada (AAM), un sector que promete revolucionar el transporte en las megaciudades. Sin embargo, para que este modelo sea escalable, aún falta por confirmar el costo por trayecto para el usuario final y la infraestructura de 'vertipuertos' necesaria en otras regiones. En México, donde el tráfico en ciudades como la Ciudad de México y Monterrey representa un costo económico significativo, la llegada de este tipo de tecnologías podría ser una solución a largo plazo, aunque por ahora no hay planes confirmados para América Latina.

El gran reto para el consorcio sigue siendo la regulación. Mientras Dubái ha otorgado facilidades para las pruebas y la implementación, agencias como la FAA en Estados Unidos y sus equivalentes internacionales aún están en proceso de certificar la seguridad de estas aeronaves para vuelos comerciales masivos. Por el momento, la expectativa está puesta en los Emiratos Árabes Unidos, que funcionarán como el laboratorio global para determinar si el transporte aéreo compartido es financieramente viable y seguro para el público general.