El aumento de vehículos de movilidad personal en las calles del Reino Unido ha destapado un vacío legal y un creciente riesgo de seguridad pública. Según informes recientes basados en datos de diversos cuerpos policiales británicos, los radares de velocidad fijos han sido activados casi 1,200 veces por cyclists bike, conductores de bicicletas eléctricas y monopatines desde el inicio de 2023. A pesar de estas infracciones capturadas en video y fotografía, la gran mayoría de estos conductores permanecen impunes.

Este nuevo reporte, dado a conocer por el medio británico Daily Mail, arroja luz sobre lo que los residentes y conductores locales ya denominan como los "terrores de dos ruedas". Lo que hoy se confirma es la magnitud estadística del problema: la consolidación de datos de varias fuerzas policiales demuestra que estos vehículos superan los límites de velocidad permitidos de manera recurrente, especialmente en zonas residenciales y de alta densidad peatonal. Sin embargo, lo que aún queda por confirmar es el plan de acción legislativo, ya que actualmente no existe un marco jurídico que permita multar de forma automática a quienes no portan una placa de identificación.

En el Reino Unido, la preocupación de la sociedad civil crece ante la proliferación de bicicletas eléctricas modificadas. Estas unidades pueden alcanzar velocidades similares a las de un automóvil pequeño, pero sin las responsabilidades legales que esto conlleva. A diferencia de los automóviles o motocicletas tradicionales, los cyclists bike y usuarios de e-scooters no están obligados a contar con un seguro de responsabilidad civil ni a registrar sus unidades ante las autoridades de tránsito, lo que hace virtualmente imposible rastrearlos tras ser captados por un radar.

Para el contexto mexicano, este fenómeno resulta de gran interés debido al auge similar de las "e-bikes" en ciudades como la CDMX, Guadalajara o Monterrey. Aunque las leyes de tránsito locales son distintas, el debate internacional sobre cómo regular la velocidad de estos vehículos ligeros es una tendencia que el Reino Unido está liderando a través del análisis de estos datos de fotomultas fallidas.

Actualmente, las autoridades británicas se encuentran en una fase de monitoreo intensivo. Se espera que en los próximos meses el Parlamento discuta posibles reformas al Código de Circulación que podrían obligar a los fabricantes a instalar limitadores de velocidad de fábrica más estrictos o, en un caso más extremo, implementar sistemas de identificación visual para todos los ciclistas en zonas urbanas. Por ahora, los 1,200 incidentes registrados son solo la punta del iceberg de un desafío de movilidad que sigue evolucionando.