Apenas 48 horas después de que se confirmara el golpe histórico contra la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con la caída de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', las administraciones de México y Estados Unidos han enviado un mensaje contundente de unidad y coordinación operativa. En una reunión privada de alto nivel celebrada en la capital del país, los principales rostros de la seguridad nacional mexicana recibieron a una delegación estadounidense encabezada por el embajador Ronald Johnson y la zar antidrogas del país vecino.

El encuentro no es un evento protocolario más; representa la escenificación de los avances en la agenda bilateral en un momento de alta tensión y reacomodo en el mapa delictivo. La plana mayor del Gabinete de Seguridad mexicano, que incluye a los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, acudió a la cita para establecer los pasos a seguir tras el descabezamiento de una de las organizaciones criminales más violentas y con mayor capacidad de fuego en el continente.

Durante la sesión de trabajo, se discutieron puntos clave para la estabilidad regional, con especial énfasis en la prevención de la violencia que suele derivarse de los vacíos de poder en los cárteles. Para México, la prioridad sigue siendo el control del tráfico de armas provenientes del norte, mientras que la delegación estadounidense centró su interés en desmantelar las rutas de suministro de precursores químicos y el tráfico de fentanilo, una crisis que ha cobrado miles de vidas en la región.

La presencia del embajador Johnson y la zar antidrogas estadounidense subraya el respaldo de Washington a las recientes operaciones de las fuerzas del orden mexicanas. Este acercamiento busca dejar atrás las fricciones diplomáticas del pasado para enfocarse en un modelo de responsabilidad compartida. Se espera que este diálogo resulte en una mayor interoperabilidad en labores de inteligencia y en el congelamiento de activos financieros vinculados a las redes del narcotráfico.

La cita concluyó con el compromiso de mantener sesiones de trabajo permanentes. En el contexto actual, la caída de un objetivo de alto valor como 'El Mencho' obliga a ambos países a redoblar esfuerzos para evitar que otras facciones intenten disputar el control territorial, garantizando que el golpe estratégico se traduzca en una mejora real de la seguridad para la ciudadanía en ambos lados de la frontera.