El hallazgo de una serie de libros contables en una propiedad vinculada a Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', ha proporcionado a las autoridades federales una visión sin precedentes sobre las entrañas financieras del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Los registros, localizados en una cabaña en el estado de Jalisco, exponen una disciplina administrativa que asemeja a la organización criminal con una estructura empresarial de alto nivel.

De acuerdo con la información obtenida de estos documentos, el grupo delictivo mantiene un control estricto de cada peso que ingresa y egresa de sus arcas. La denominada 'narconómina' no solo detalla las ganancias obtenidas por la venta y distribución de drogas, sino que desglosa de manera sistemática los gastos operativos necesarios para mantener su hegemonía en la región occidente del país.

Entre los rubros más destacados de esta contabilidad se encuentran los pagos destinados a sueldos de sicarios y 'halcones', estos últimos encargados de la vigilancia en puntos estratégicos. Sin embargo, el dato que más ha alertado a las instituciones de seguridad es el registro de sobornos a elementos policiacos. Los libros contables especifican montos millonarios dirigidos a cooptar la voluntad de uniformados, lo que confirma la profundidad de la infiltración del cártel en las corporaciones de seguridad locales y estatales.

Además del tráfico de sustancias ilícitas, los documentos revelan que el CJNG ha diversificado sus fuentes de ingresos mediante la explotación de máquinas tragamonedas, conocidas popularmente como 'maquinitas'. Este negocio, que opera en diversos establecimientos comerciales, representa una entrada de flujo constante que es contabilizada con la misma precisión que los cargamentos de droga.

Para el contexto mexicano, este descubrimiento subraya el desafío que representa el combate al crimen organizado, el cual ha dejado de ser una simple agrupación de bandas para convertirse en un ente con una burocracia criminal operativa. La precisión de los registros hallados en la cabaña de 'El Mencho' permite a los analistas de inteligencia trazar una ruta más clara sobre el financiamiento ilícito y los esquemas de corrupción que permiten la supervivencia de estas organizaciones.

Este golpe a la privacidad administrativa del CJNG ofrece al Gobierno de México herramientas clave para fortalecer las carpetas de investigación por lavado de dinero y delincuencia organizada, al tiempo que pone en evidencia la urgente necesidad de depurar las corporaciones de seguridad que aparecen en las nóminas del narco.