Las recientes operaciones tácticas destinadas a la localización y captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), han desencadenado una violenta respuesta que trasciende el enfrentamiento armado. En diversas entidades del occidente de México, la organización criminal ha implementado una sofisticada estrategia de guerra psicológica, utilizando la difusión de noticias falsas y actos de terrorismo urbano para mantener a la población en un estado de parálisis total.
El saldo inmediato de estas movilizaciones ha dejado una estela de vehículos incendiados y bloqueos en arterias viales estratégicas. Estas acciones han forzado de manera reactiva la cancelación de clases en múltiples niveles educativos y la suspensión del transporte público en zonas críticas, afectando la movilidad de miles de ciudadanos. Sin embargo, el componente más disruptivo de esta jornada ha sido la propagación de un 'manual de reacción' a través de plataformas digitales, diseñado para infundir un pánico sistemático.
Los mensajes, que se han viralizado rápidamente en redes sociales, instruyen a la población civil a abandonar sus actividades cotidianas bajo amenaza. Las advertencias son directas y coercitivas: se ordena no viajar por carretera, evitar transacciones en sucursales bancarias y abstenerse de realizar compras incluso en comercios locales. La estrategia de intimidación escala al señalar que cualquier lugar de concurrencia pública, como restaurantes, bares o parques, representa un riesgo inminente.
Un aspecto alarmante de esta campaña de desinformación es la instrucción de evitar el contacto con ciudadanos extranjeros, particularmente estadounidenses, a quienes el grupo delictivo identifica como posibles objetivos de represalia. Puerto Vallarta ha sido señalado como una de las zonas de mayor peligro, con reportes que indican amenazas de ataques a edificios y establecimientos turísticos, lo que ha impactado severamente la percepción de seguridad en el puerto jalisciense.
Expertos en seguridad señalan que este despliegue de 'fake news' y bloqueos no es solo una reacción desesperada, sino una táctica calculada para obstaculizar el despliegue de las fuerzas federales y demostrar control territorial. Ante el clima de incertidumbre, las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para mantener la calma, informarse únicamente a través de canales oficiales y evitar la redistribución de mensajes alarmistas que solo fortalecen la narrativa del miedo impuesta por el crimen organizado.


