La audiencia televisiva para el reciente mensaje del expresidente Donald Trump ante el Congreso de los Estados Unidos registró una disminución significativa en comparación con el año anterior, según revelaron datos preliminares de la consultora Nielsen. Se estima que 32.6 millones de personas sintonizaron el evento el pasado martes por la noche, una cifra que, aunque considerable, marca una tendencia a la baja en el interés del público estadounidense por estos encuentros legislativos de alto perfil.
Nielsen, la empresa líder mundial en medición de audiencias y análisis de datos —que también opera de forma extensiva en el mercado mexicano—, detalló que estas cifras preliminares incluyen la visualización a través de diversas cadenas de televisión abierta y por cable. El descenso en los números de audiencia sugiere un cambio en los hábitos de consumo de medios o un posible agotamiento político entre los televidentes, un tema que no pasó desapercibido para las figuras más destacadas de la televisión nocturna en Estados Unidos.
Uno de los críticos más vocales de la esfera política, Stephen Colbert, presentador del exitoso programa 'The Late Show' en la cadena CBS, aprovechó la coyuntura para lanzar nuevos dardos humorísticos. Colbert, quien es ampliamente conocido por su sátira política incisiva, bromeó nuevamente sobre su propia 'cancelación'. Este comentario, que ya se ha vuelto recurrente en su monólogo, alude de forma sarcástica a las constantes peticiones de sus detractores para que sea removido del aire, especialmente tras reportar noticias que no favorecen a la facción conservadora.
A pesar de que los 32.6 millones de espectadores representan un mercado masivo, la comparativa con el ejercicio del año previo deja ver que el formato tradicional de mensajes al Congreso podría estar perdiendo terreno frente a otras formas de comunicación digital y redes sociales. Para los analistas, este fenómeno refleja una fragmentación de la audiencia que afecta incluso a los eventos políticos más relevantes de la capital estadounidense.
El reporte final de Nielsen podría ajustar ligeramente estos números al incluir plataformas de streaming, pero la narrativa de una audiencia televisiva en declive parece ya estar establecida tanto en los pasillos del Capitolio como en los sets de grabación de Nueva York. Por su parte, Colbert continúa utilizando estas métricas para alimentar su contenido editorial, manteniendo la tensión entre el entretenimiento y la política nacional.


