La tensión laboral en la Ciudad de México escala ante el inminente paro de actividades en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. El sindicato uacm (SUTUACM) ha formalizado su postura de iniciar una huelga a partir del primer minuto del próximo 1 de marzo de 2026. Esta decisión surge tras un periodo de negociaciones donde los trabajadores exigen un incremento salarial justo y el resarcimiento de diversas violaciones cometidas al Contrato Colectivo de Trabajo vigente.

Lo que es nuevo hoy es la instrucción directa de la dirigencia del sindicato uacm a sus agremiados para organizar comités de huelga y guardias en cada uno de los planteles y sedes administrativas. En un comunicado emitido este jueves 26 de febrero, el sindicato instó a la base trabajadora a establecer acuerdos internos para garantizar que el movimiento se realice de forma ordenada y masiva, marcando un punto crítico en la revisión contractual de este año.

Por su parte, la Rectoría de la universidad emitió una postura oficial este viernes 27 de febrero. La autoridad universitaria afirmó que el proceso de revisión salarial se ha desarrollado en un marco de "diálogo permanente" y transparencia. Según el comunicado institucional, la administración busca una negociación bilateral responsable que considere las capacidades financieras de la casa de estudios sin comprometer la estabilidad educativa de los estudiantes.

Lo que falta por confirmar en las próximas horas es si existirá una contrapropuesta económica de último minuto que logre satisfacer las expectativas del sindicato uacm. Hasta el cierre de esta edición, las banderas rojinegras están listas para ser colocadas, y no se ha anunciado una nueva mesa de conciliación que pueda frenar el estallamiento previsto para la madrugada del sábado.

Este conflicto laboral pone en vilo a miles de estudiantes y académicos de la institución. Mientras los trabajadores insisten en que su poder adquisitivo se ha visto mermado, la administración universitaria apela a la prudencia presupuestal. La resolución de este conflicto dependerá de la voluntad política de ambas partes para alcanzar un punto medio antes de que expire el plazo legal.