En un contexto donde la salud pública enfrenta desafíos estructurales y una demanda creciente de servicios especializados, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que México requiere médicos altamente calificados, cuya formación combine la vanguardia científica con un compromiso inquebrantable con la dimensión humana.
Durante su participación en la ceremonia de fin de cursos de posgrado 2026 del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” (INCMNSZ), Lomelí Vanegas destacó que el país necesita profesionales con integridad, capaces de innovar, investigar y formar a las generaciones venideras. Esta visión responde a la necesidad de fortalecer un sistema sanitario que no solo sea eficaz desde el punto de vista técnico, sino que también sea profundamente empático y ético.
¿Por qué es importante esta alianza?
La colaboración estratégica entre la UNAM y el INCMNSZ no es solo un acuerdo académico, sino un pilar fundamental para la defensa de la salud en el país. El rector, acompañado por el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, y el director general del Instituto, José Sifuentes Osornio, subrayó que ambas instituciones encarnan una larga historia de lucha por la educación superior y la salud pública como derechos incuestionables para todos los mexicanos.
En el acto se graduaron 252 médicas y médicos especialistas, quienes ahora tienen la responsabilidad de aplicar sus conocimientos en hospitales, clínicas y foros de divulgación. La formación que recibieron les otorga un valor estratégico para incidir de manera directa en la detección oportuna y el tratamiento adecuado de enfermedades complejas, retos que persisten en la búsqueda de una atención más integral y equitativa en el territorio nacional.
¿Qué sigue para la medicina en México?
El mensaje de las autoridades universitarias y de salud deja claro que el camino hacia un sistema de salud robusto depende de la capacitación clínica de vanguardia. La meta es que estos nuevos especialistas no solo se limiten a la práctica médica tradicional, sino que se conviertan en líderes que impulsen la investigación y garanticen que los avances científicos lleguen a quienes más lo necesitan, reduciendo las brechas de desigualdad en el acceso a la atención especializada.


