CIUDAD DE MÉXICO — En un contundente balance sobre las acciones de seguridad en el noroeste del país, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, reveló que el estado de Sinaloa se ha convertido en el epicentro de los decomisos de armamento de alto poder. Según las cifras oficiales, el 20 por ciento de todas las armas de fuego aseguradas en territorio nacional han sido localizadas en dicha entidad.
Durante la presentación de los resultados operativos correspondientes al periodo del 1 de octubre de 2024 al 15 de febrero de 2026, el funcionario detalló que las fuerzas federales han logrado incautar un total de 4,850 armas de fuego en Sinaloa. Esta cifra es particularmente relevante para la estrategia de seguridad nacional, ya que implica que una de cada cinco armas retiradas de las calles en México ha sido interceptada en suelo sinaloense.
El desglose del equipo bélico decomisado refleja el alto nivel de sofisticación y peligrosidad de los grupos criminales que operan en la región. García Harfuch destacó que, además del armamento convencional, se han asegurado ametralladoras, fusiles Barrett calibre .50 —conocidos por su capacidad para perforar blindajes—, lanzagranadas y granadas de fragmentación. El inventario se complementa con más de un millón de cartuchos útiles y el hallazgo de más de 5,500 artefactos explosivos improvisados, una de las mayores preocupaciones actuales para las fuerzas del orden.
El secretario puntualizó que este incremento en los aseguramientos es resultado directo del reforzamiento de la seguridad en el estado, medida implementada tras la escalada de violencia registrada en septiembre de 2024. Este conflicto interno, detonado por la disputa entre facciones del crimen organizado tras la captura y traslado a Estados Unidos de Ismael 'El Mayo' Zambada, obligó al despliegue masivo de elementos de la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas.
Este reporte subraya el desafío que representa el flujo ilícito de armas hacia México y la concentración del poder de fuego en zonas de conflicto activo. Aunque las autoridades federales han reportado una tendencia a la baja en otros indicadores delictivos en la región, la magnitud del arsenal asegurado evidencia que la pacificación de Sinaloa continúa siendo una de las prioridades críticas en la agenda de seguridad del Gobierno Federal.



