Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, ha marcado una línea clara respecto al futuro de la reforma electoral impulsada por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En un encuentro con medios de comunicación, el legislador enfatizó que la titular del Ejecutivo no tiene intenciones de entrar en un proceso de negociación para modificar la esencia de su iniciativa, ni tampoco contempla la activación de planes alternativos —los conocidos como 'Plan B' o 'Plan C'— en caso de que la propuesta original no prospere en el Congreso de la Unión.
Monreal subrayó que la postura de Sheinbaum es de firmeza institucional y respeto al proceso legislativo. "Si esta reforma no se aprueba, no va a enviar una segunda o una tercera", puntualizó el líder morenista, dejando entrever que la apuesta del gobierno federal es única y definitiva. Esta declaración busca despejar dudas sobre posibles concesiones ante las bancadas de oposición o ajustes de último momento para asegurar la mayoría calificada necesaria en reformas constitucionales.
Pese a la magnitud de los cambios propuestos al sistema electoral mexicano, el legislador aseguró que la mayoría parlamentaria no tiene prisa por llevar la iniciativa al pleno de manera inmediata. Monreal recordó que los marcos legales vigentes otorgan un margen considerable antes de que inicie formalmente el proceso electoral intermedio de 2027. Según su explicación técnica, las reformas en materia electoral deben estar publicadas y vigentes al menos 90 días antes del inicio del proceso, lo que sitúa la fecha límite de aprobación en el último día de mayo del próximo año.
En un intento por proyectar una imagen de apertura democrática y evitar los señalamientos de autoritarismo, el zacatecano garantizó que San Lázaro no recurrirá a mecanismos de aprobación acelerada. Aseguró que, una vez recibida la iniciativa, se abrirán espacios para una discusión plural donde todas las fuerzas políticas, sin exclusión, puedan exponer sus argumentos. "Vamos a darle tiempo a la reflexión y a la discusión racional y seria", afirmó, descartando cualquier tipo de 'fast track' que pudiera comprometer el análisis de la propuesta.
Finalmente, el líder de los diputados oficialistas hizo un llamado a la unidad y a la moderación dentro de las filas de la llamada Cuarta Transformación, especialmente ante las voces críticas que han surgido desde sectores del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Monreal pidió a sus aliados actuar con prudencia y evitar las descalificaciones prematuras, insistiendo en que la prioridad debe ser el debate de altura basado en razones y argumentos técnicos antes de que el proyecto inicie su recorrido formal en las comisiones legislativas.

