Ante la inminente llegada de la iniciativa de reforma electoral propuesta por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, el bloque mayoritario en la Cámara de Diputados ha marcado su postura respecto al ritmo legislativo que seguirá este proyecto. Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de Morena, aseguró que el paquete de reformas se procesará sin recurrir al denominado 'fast track' o vía rápida, priorizando el análisis profundo y la discusión plural.
El líder parlamentario detalló que, una vez que el documento sea recibido formalmente en el Palacio Legislativo de San Lázaro —lo cual se prevé ocurra el próximo lunes—, se turnará a las comisiones correspondientes. Serán estos órganos técnicos los encargados de definir la metodología de trabajo, que podría incluir la realización de parlamentos abiertos u otros mecanismos de consulta ciudadana para nutrir el debate entre todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso.
“Vamos a procesarla, vamos a abrir el espacio para la discusión plural de todos los partidos sin excepción y sin exclusión”, afirmó Monreal en un encuentro con medios de comunicación. El legislador enfatizó que el objetivo es evitar los “aceleres legislativos” y dar paso a una reflexión racional que permita construir consensos en torno a una de las modificaciones constitucionales más significativas de la actual administración.
En cuanto a los tiempos legales, Monreal aclaró que el Poder Legislativo cuenta con un margen de maniobra considerable. Explicó que el límite constitucional para aprobar reformas que incidan en los comicios es de 90 días antes del inicio del proceso electoral. Dado que el proceso electoral intermedio de 2027 arranca formalmente en septiembre del próximo año, el Congreso tiene hasta el último día de mayo de 2025 para concluir el trámite legislativo.
Esta reforma busca transformar aspectos fundamentales del sistema democrático mexicano, incluyendo la estructura de las listas para la asignación de diputaciones plurinominales y otros ajustes organizativos en las autoridades electorales. Con este anuncio, la mayoría parlamentaria busca calmar las críticas de la oposición que acusaban una intención de imponer cambios de manera unilateral, asegurando que habrá tiempo suficiente para que todas las voces sean escuchadas antes de que la propuesta llegue al pleno para su votación definitiva.

