En un mensaje que define la postura del Poder Ejecutivo frente al Poder Legislativo, Ricardo Monreal Ávila, coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, afirmó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no entrará en procesos de negociación ni cederá en la esencia de su propuesta de reforma electoral. Según el legislador, la mandataria ha decidido que no habrá una segunda o tercera oportunidad para esta iniciativa: si no se aprueba en sus términos originales, no se enviarán planes alternos conocidos popularmente como 'Plan B' o 'Plan C'.

En entrevista con diversos medios de comunicación, Monreal aclaró que, aunque la reforma es una de las prioridades de la llamada Cuarta Transformación, el Congreso de la Unión no actuará bajo presión de tiempo. El diputado explicó que el marco legal permite realizar modificaciones constitucionales y legales hasta tres meses antes del inicio del proceso electoral de 2027. Bajo este calendario, el límite para concretar los cambios legislativos se extiende hasta el último día de mayo, lo que permite un margen de maniobra durante los meses de junio, julio y agosto para los preparativos administrativos.

“No nos corre prisa para aprobarla, porque es una reforma muy importante. Vamos a procesarla, a abrir el espacio para la discusión plural de todos los partidos, sin excepción y sin exclusión”, garantizó el líder de la bancada guinda. Con estas palabras, Monreal buscó disipar los temores de la oposición y de algunos sectores de la sociedad civil sobre una posible aprobación apresurada o mediante la vía del 'fast track', prometiendo en su lugar una reflexión profunda y una discusión racional en el recinto legislativo de San Lázaro.

El anuncio de Monreal ocurre en un contexto de tensiones internas dentro de la coalición gobernante. Recientemente, legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT) han manifestado reservas respecto a ciertos puntos de la iniciativa presidencial. Ante esto, el coordinador morenista hizo un llamado a la moderación y al respeto mutuo, instando a sus aliados y detractores a no descalificar la propuesta antes de que sea analizada formalmente en las comisiones correspondientes.

Finalmente, Monreal reconoció la lealtad que el PT y el PVEM han mantenido históricamente con el proyecto de Morena, pero enfatizó que el debate debe basarse en argumentos técnicos y no en descalificaciones previas. Se espera que la iniciativa llegue formalmente a la Cámara de Diputados en las próximas semanas, iniciando así uno de los periodos legislativos más complejos y decisivos para el sistema democrático mexicano en la presente administración.