La Premiership Rugby, la máxima categoría del rugby profesional en Inglaterra, ha anunciado cambios estructurales que transformarán el panorama del deporte a partir de la temporada 2026-27. De acuerdo con reportes de BBC Sport, la organización ha decidido eliminar de forma definitiva el sistema de descenso, marcando un cambio de paradigma hacia un modelo de negocio que busca blindar a los clubes contra la inestabilidad económica.
El ambicioso plan estratégico de la liga contempla una expansión gradual con el objetivo de alcanzar un total de 12 equipos para la temporada 2029-30. Sin embargo, a diferencia de la tradición europea, el ascenso ya no será una garantía automática para el equipo que resulte campeón en la división inferior. A partir de la implementación de estas reglas, los nuevos integrantes serán seleccionados con base en una serie de criterios rigurosos que incluyen solidez financiera, infraestructura de sus estadios, capacidad de convocatoria y potencial de mercado.
Este movimiento representa una ruptura significativa con la cultura deportiva del Reino Unido, donde el sistema de promoción y descenso se considera un pilar fundamental de la competencia. La decisión surge tras un periodo de crisis financiera que golpeó severamente al rugby inglés, resultando en la desaparición o insolvencia de varios clubes históricos. Al eliminar el riesgo de perder la categoría, los directivos pretenden ofrecer un entorno seguro para inversionistas y patrocinadores, garantizando que su capital no se evapore por un mal resultado en el terreno de juego.
Para el lector mexicano, esta transición resulta sumamente familiar. El esquema propuesto por la Premiership Rugby guarda similitudes directas con las decisiones tomadas por la Liga MX en años recientes, donde se suspendió el ascenso y descenso bajo el argumento de consolidar proyectos financieros y exigir una 'certificación' a los clubes interesados en subir al máximo circuito. Al igual que en México, esta medida ha generado un intenso debate entre quienes priorizan la salud económica de la industria y los aficionados que defienden el mérito deportivo puro.
En conclusión, la Premiership Rugby se encamina hacia un modelo de 'liga cerrada' o de franquicias, similar al de las ligas profesionales en Estados Unidos. Los equipos que aspiren a pertenecer a este selecto grupo deberán demostrar una estructura corporativa impecable, dejando en segundo plano la idea de que ganar en la cancha es suficiente para alcanzar la élite del rugby mundial.



