El mundo del deporte suele regalar historias de perseverancia, pero pocas son tan singulares como la de Harry Westlake. Hace poco más de una década, el nombre de este pequeño niño británico inundó las redes sociales bajo el hashtag #DoItLikeHarry (#HazloComoHarry). Hoy, aquel niño que se volvió un fenómeno viral ha dejado de ser una curiosidad de internet para convertirse en una de las promesas más firmes del rugby inglés.

Todo comenzó en el año 2014, cuando Harry, con apenas seis años de edad, fue seleccionado como mascota oficial para acompañar a la selección de Inglaterra en un partido contra Italia. Durante la ceremonia de los himnos nacionales en el emblemático Estadio de Twickenham, en Londres —considerado la 'Catedral del Rugby' a nivel mundial—, la cámara captó a Harry cantando el 'God Save the Queen' con una intensidad y pasión que conmovieron a millones. Su rostro, lleno de fervor patriótico y entrega total, se convirtió en un símbolo del orgullo deportivo y la cultura del rugby.

Once años después de aquel momento que marcó su infancia, Westlake ha vuelto a ser noticia, pero esta vez por sus méritos atléticos. El joven, que ahora cuenta con 17 años, ha sido incluido en la convocatoria oficial de la selección de Inglaterra Sub-18. Este salto representa la transición definitiva de un aficionado apasionado a un atleta de alto rendimiento que vestirá la misma camiseta que una vez defendió desde la línea de banda como un simple espectador privilegiado.

Para el público mexicano, esta noticia resuena como un ejemplo de cómo la pasión temprana puede canalizarse hacia una carrera profesional. Si bien el rugby no goza de la misma popularidad en México que el fútbol o el béisbol, el caso de Harry Westlake es comparable al de un niño que se vuelve viral por su pasión en el Estadio Azteca y años más tarde logra debutar con las categorías inferiores de la Selección Mexicana. Es la culminación de un proceso formativo que inició con un grito de aliento y que hoy se traduce en fuerza, técnica y disciplina en el campo.

La trayectoria de Westlake es seguida de cerca por la prensa internacional, no solo por el factor nostálgico del video original, sino por el talento que ha demostrado en las academias juveniles. El próximo reto para Harry será demostrar que esa misma pasión que mostró a los seis años sigue intacta, ahora que tiene la responsabilidad de defender los colores de su país en competencias internacionales de alto nivel. La historia de #DoItLikeHarry cierra un círculo perfecto, demostrando que, en ocasiones, los sueños de la infancia sí pueden materializarse en el deporte profesional.