El reciente operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, provocó la suspensión de hasta el 60 por ciento de las operaciones del autotransporte de carga en Jalisco y la región del Bajío el pasado domingo. La incertidumbre generada por las acciones militares y los reportes de violencia derivada forzaron a las empresas de logística a detener sus unidades para evitar la pérdida de activos y garantizar la seguridad de los operadores en las carreteras federales.
Luis Villatoro, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), confirmó que el cese de actividades fue una medida técnica preventiva ante el riesgo latente de bloqueos y quema de vehículos. El impacto estadístico muestra que más de la mitad del flujo de mercancías quedó estático durante dos días consecutivos, afectando los cronogramas de entrega en un punto crítico para la economía nacional. Esta parálisis subraya la vulnerabilidad de las cadenas de suministro ante eventos de seguridad de alto perfil en zonas de alta densidad comercial.
Para el mercado en México, este fenómeno representa un desafío directo a la estabilidad de precios y distribución de insumos en el corto plazo. La situación también es seguida de cerca en España y el resto de Latinoamérica, donde inversionistas y socios comerciales evalúan el riesgo operativo de transitar por el corredor logístico del Bajío. La seguridad en las rutas mexicanas es un factor determinante para el comercio internacional, especialmente para empresas con capital extranjero que dependen de la conectividad terrestre entre el puerto de Manzanillo y el centro del país.
Actualmente, los reportes de la industria indican que el traslado de mercancía vía camiones de carga ya opera al cien por ciento de su capacidad tras la crisis del fin de semana. Aunque la normalidad ha retornado a las carreteras de Jalisco y estados aledaños, las organizaciones de transporte mantienen protocolos de monitoreo satelital reforzado. El sector logístico permanece a la expectativa de nuevos despliegues de seguridad que pudieran alterar nuevamente la dinámica de distribución en las próximas jornadas.
Expertos en seguridad y logística señalan que, aunque las vías están libres, el costo del seguro y el riesgo operativo podrían ajustarse tras estos eventos. La capacidad de respuesta de las autoridades para garantizar el libre tránsito será fundamental para mantener la competitividad del sector transporte en los meses restantes del año. Hasta el momento, no se han reportado nuevas interrupciones, pero la vigilancia en los puntos críticos del Bajío se mantiene bajo estricta supervisión federal.




