Lo que inició como un operativo de las fuerzas federales para capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se transformó en un violento enfrentamiento que los habitantes de la delegación de Ixtapa, en Puerto Vallarta, describen como un auténtico “escenario de guerra”. Durante los hechos, presuntos integrantes del grupo criminal intentaron dinamitar el puente La Desembocada con el objetivo de frenar el avance de las unidades militares.
Testigos presenciales narraron que el estruendo de los explosivos artesanales fue seguido por una intensa balacera que se prolongó por al menos 30 minutos. “Explotó el puente y nuestros animalitos comenzaron a correr. Yo oía balas por todos lados”, relató un vecino de la zona bajo condición de anonimato. El humo negro producto de las detonaciones y los incendios provocados comenzó a filtrarse en las viviendas cercanas, mientras los civiles buscaban refugio ante la magnitud del conflicto.
La ofensiva del CJNG no se limitó al uso de explosivos. Para asegurar su repliegue y bloquear el acceso sobre la carretera federal 544 —vía estratégica que conecta hacia el poblado de Mascota—, sujetos encapuchados interceptaron una unidad de transporte público. Tras obligar a los pasajeros a descender violentamente, incendiaron el vehículo a mitad de la carpeta asfáltica. Asimismo, sometieron a trabajadores de limpieza del ayuntamiento de Puerto Vallarta, despojándolos de camiones recolectores para utilizarlos como barricadas.
El saldo del enfrentamiento en la zona reporta al menos ocho presuntos miembros del cártel abatidos por elementos del Ejército Mexicano. La infraestructura del puente La Desembocada sufrió daños considerables tras la detonación fallida de los explosivos. Autoridades estatales y federales ya realizan peritajes en la estructura, pues se prevé que deba ser demolida y reconstruida debido al riesgo de colapso, lo que afectaría gravemente la conectividad terrestre en esta región del estado de Jalisco.
Este operativo se enmarca en la continua búsqueda de “El Mencho”, uno de los objetivos prioritarios de los gobiernos de México y Estados Unidos. La agresiva respuesta del grupo criminal subraya la capacidad operativa y el nivel de resistencia armada que mantienen en su bastión principal, afectando de manera directa a la población civil y la infraestructura pública de la entidad.



