El jurado sigue sin alcanzar un veredicto este jueves tras concluir su quinto día de deliberaciones en el Tribunal Superior de Los Ángeles. El proceso legal busca determinar la responsabilidad de Meta y Google, dueños de Instagram y YouTube, en el deterioro de la salud mental de una joven identificada como K.G.M. La demandante, quien ahora tiene 20 años, sostiene que las plataformas fueron diseñadas para generar una adicción que derivó en cuadros severos de depresión y ansiedad desde que comenzó a utilizarlas antes de cumplir los 10 años.
Mientras las autoridades judiciales mantienen el hermetismo sobre el avance de las discusiones privadas, fuentes cercanas al caso indican que la complejidad técnica del diseño algorítmico es el principal punto de fricción. La parte acusadora presentó pruebas sobre cómo las funciones de desplazamiento infinito y notificaciones constantes afectaron la autoestima de la menor. Por su parte, los representantes legales de las firmas tecnológicas argumentan que las herramientas de control parental estaban disponibles y niegan que sus productos causen trastornos clínicos de forma directa. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre la Fortnite bienvenida y su regreso a Android.)
Este caso es seguido con lupa en México y Latinoamérica, donde el consumo de redes sociales en menores de edad supera los promedios globales y carece de una regulación estricta sobre algoritmos adictivos. De confirmarse una sentencia condenatoria, se abriría la puerta legal para que miles de familias en la región busquen reparaciones similares por daños psicológicos. En México, la discusión sobre la seguridad digital de los adolescentes ha cobrado fuerza en el Congreso, y este fallo internacional serviría como el principal argumento para nuevas leyes de protección infantil en entornos virtuales. (Lee también: 5 razones por las que celebrar al hombre 2026 este 19 de marzo es tendencia.) (Lee también: 5 razones por las que San Lázaro propone vetar redes a menores de 16 años.)
Lo que ocurra en las próximas horas en California es crítico para el futuro de la industria tecnológica global. Actualmente existen más de mil 500 querellas pendientes que dependen directamente de este precedente judicial para avanzar a los tribunales. Si el jurado no logra un consenso unánime pronto, el juez podría declarar un juicio nulo, lo que obligaría a reiniciar todo el proceso desde cero. Por ahora, se espera que las deliberaciones se reanuden en el horario habitual de la corte mañana por la mañana para intentar destrabar el empate técnico entre los juzgadores.





