Seguramente le ha pasado: al saludar a alguien con un apretón de manos, al cerrar la puerta de un vehículo o simplemente al rozar una superficie metálica, se produce una pequeña pero sorpresiva descarga eléctrica. En México, este fenómeno es comúnmente conocido como "dar toques", y aunque puede resultar molesto o incluso asustar a algunos, tiene una explicación científica fundamentada en la física básica: la electricidad estática.

De acuerdo con información técnica sobre el tema, la electricidad estática se define como la acumulación de cargas eléctricas en la superficie de un objeto o en el propio cuerpo humano. Este fenómeno ocurre cuando los átomos de ciertos materiales pierden o ganan electrones, rompiendo el equilibrio neutral de la materia. Al existir un exceso de carga acumulada y entrar en contacto con un conductor u otro cuerpo con una carga diferente, la energía busca liberarse de manera repentina, generando ese característico chispazo o sensación de choque.

Existen diversos factores que propician que una persona se convierta en un acumulador de estática. Uno de los principales es la fricción; caminar sobre alfombras con calzado de suela de goma o el roce constante de la ropa con el asiento de un automóvil son causas comunes. Asimismo, el tipo de vestimenta juega un papel crucial. Las fibras sintéticas, como el poliéster o el nylon, son mucho más propensas a generar estas cargas en comparación con fibras naturales como el algodón.

El clima es otro factor determinante, especialmente relevante en diversas regiones de México durante la temporada de estiaje o en ciudades con climas áridos. El aire seco actúa como un aislante, lo que impide que las cargas eléctricas se dispersen de manera natural. Por el contrario, cuando hay humedad en el ambiente, las partículas de agua en el aire ayudan a que la electricidad se libere de forma gradual y silenciosa, evitando las descargas bruscas.

Para evitar estos molestos encuentros con la estática, los especialistas recomiendan mantener la piel bien hidratada, ya que la piel seca favorece la acumulación de electrones. También se sugiere el uso de calzado con suela de cuero y evitar las prendas sintéticas en días de baja humedad. Otra técnica efectiva es tocar una superficie metálica grande, como el marco de una puerta, con la palma de la mano abierta antes de interactuar con otra persona; esto permite que la carga se distribuya en una superficie mayor, reduciendo el impacto del "toque".