La tranquilidad de la zona serrana del estado de Jalisco se vio sacudida por un despliegue de fuerzas federales de alta visibilidad. En un operativo de precisión quirúrgica, elementos del Ejército Mexicano irrumpieron en las instalaciones del Tapalpa Country Club, un exclusivo complejo de cabañas donde presuntamente se refugiaba Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

De acuerdo con los reportes obtenidos desde el lugar de los hechos, el asalto militar ocurrió durante las primeras horas de la mañana, sorprendiendo al círculo de seguridad del capo. En la cabaña que servía de escondite temporal, el personal de servicio ya se encontraba en las labores de cocina, alistando los preparativos para el desayuno del líder criminal. Sin embargo, el estruendo de los vehículos oficiales y el arribo coordinado de las tropas impidieron que la jornada transcurriera según lo previsto, dejando la mesa servida y las labores de cocina interrumpidas.

Tapalpa, reconocido por ser uno de los 'Pueblos Mágicos' más emblemáticos de la entidad y un destino turístico de alto nivel, se convirtió en el epicentro de una movilización que evidencia la capacidad de inteligencia de las autoridades federales. La irrupción en el Country Club no fue fortuita; responde a un seguimiento detallado de los movimientos de la estructura de mando del CJNG en la región occidente del país.

Este movimiento representa uno de los acercamientos más directos al entorno personal de Oseguera Cervantes en tiempos recientes. El uso de cabañas de lujo en zonas boscosas y de difícil acceso ha sido una constante en los métodos de ocultamiento del grupo delictivo, aprovechando la densa geografía de la Sierra Madre Occidental para establecer perímetros de vigilancia y rutas de escape rápidas.

Tras la incursión, el municipio ha mantenido una fuerte presencia de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional, lo que ha generado una atmósfera de tensión entre los pobladores y visitantes del club de campo. El operativo reafirma la estrategia de presión constante sobre los bastiones operativos del cártel en Jalisco, en un esfuerzo por desarticular los niveles de mando de la organización criminal más influyente de la región.