La tranquilidad del municipio de Tapalpa, Jalisco, se vio abruptamente interrumpida este día tras el despliegue de un operativo de alto impacto por parte de las fuerzas federales. De acuerdo con los primeros informes, la movilización militar derivó en intensos enfrentamientos armados entre elementos de seguridad y presuntos integrantes de células delictivas, provocando un estado de alerta máxima en la región.
El gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, confirmó a través de sus canales oficiales que la presencia de efectivos federales en la zona generó una serie de reacciones violentas en distintos puntos de la entidad. Como consecuencia de estos choques, se reportaron múltiples bloqueos carreteros, conocidos localmente como 'narcobloqueos', donde grupos armados utilizaron vehículos de carga y unidades particulares para prenderles fuego y obstruir el paso en las principales arterias viales que conectan con el sur del estado.
Estos eventos se desarrollan en un contexto de extrema tensión ante las versiones que circulan sobre el posible fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', principal líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Si bien las autoridades federales han mantenido hermetismo respecto a la confirmación de este deceso, la magnitud del despliegue de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Guardia Nacional sugiere un objetivo de relevancia estratégica para la seguridad nacional.
Testigos en la zona de Tapalpa reportaron el sobrevuelo de helicópteros artillados y el cierre de comercios debido a la intensidad de las detonaciones de armas de fuego. Las autoridades locales han hecho un llamado a la ciudadanía para evitar los desplazamientos innecesarios y mantenerse informados a través de fuentes oficiales mientras las fuerzas del orden trabajan en la liberación de las vías de comunicación y el restablecimiento del orden público.
Hasta el cierre de esta edición, no se cuenta con un saldo oficial de personas detenidas o bajas resultantes de la refriega. La situación en Jalisco permanece bajo vigilancia constante, con refuerzos militares arribando a la zona para prevenir nuevos brotes de violencia en respuesta a las acciones del Gobierno Federal.


