GINEBRA.- En un contundente llamado a la comunidad internacional, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó este viernes la violencia contra las mujeres y las niñas como una "emergencia global". Durante su intervención ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, el funcionario advirtió que la magnitud de estos abusos ha alcanzado niveles críticos que exigen una respuesta inmediata y coordinada de todos los gobiernos.

De acuerdo con las cifras presentadas por Türk, el panorama es desolador: en lo que va del 2024, aproximadamente 50 mil mujeres y niñas han sido asesinadas en todo el mundo. Un dato particularmente alarmante es que la gran mayoría de estos crímenes no fueron cometidos por desconocidos, sino por integrantes de su propio entorno familiar, lo que evidencia la vulnerabilidad de las víctimas en los espacios que deberían ser de mayor seguridad.

El Alto Comisionado utilizó casos de alto perfil mediático para ilustrar la profundidad del problema. Mencionó los escándalos del delincuente sexual Jeffrey Epstein y el reciente caso de la francesa Gisèle Pelicot, víctima de violaciones masivas orquestadas por su propio esposo. Según Türk, estos casos son un reflejo de "sistemas sociales que silencian a las mujeres y protegen a los hombres poderosos de toda responsabilidad", perpetuando un ciclo de impunidad que debe ser roto mediante investigaciones rigurosas y una justicia imparcial.

La situación en Afganistán también fue objeto de denuncia, donde Türk comparó la segregación impuesta por los talibanes con un sistema de "apartheid" basado en el sexo. Asimismo, expresó su preocupación por el incremento de la misoginia en el entorno digital, señalando que la mayoría de las mujeres con cargos públicos sufren ataques constantes de odio en línea, un fenómeno que busca inhibir su participación política.

En México, este pronunciamiento de la ONU resuena con especial urgencia. Con una crisis de feminicidios persistente y una agenda pública volcada hacia la erradicación de la violencia de género, el llamado de Naciones Unidas refuerza la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y garantizar que el acceso a la justicia sea una realidad para todas las mexicanas. El mensaje es claro: la violencia de género no es un asunto privado, sino una crisis de derechos humanos que compromete la estabilidad global.