La escalada de tensiones diplomáticas entre las grandes potencias ha sumado un nuevo capítulo este día, luego de que el gobierno de la Federación de Rusia emitiera una enérgica condena contra las operaciones navales de Estados Unidos en las inmediaciones de Cuba. María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, calificó el reciente incidente marítimo frente a las costas de la isla caribeña como una 'provocación agresiva' por parte de la administración estadounidense.
Durante su habitual comparecencia ante los medios, Zajárova subrayó que las acciones de Washington no son incidentes aislados, sino que forman parte de una estrategia deliberada para ejercer presión política y psicológica sobre el gobierno de La Habana. Según la funcionaria rusa, la presencia de activos navales estadounidenses en aguas próximas a territorio cubano representa una amenaza directa a la paz y la estabilidad regional, además de ser una violación encubierta a los principios de soberanía nacional.
El Kremlin ha seguido de cerca el despliegue de barcos en el Caribe, una zona que históricamente ha sido un punto neurálgico de fricción geopolítica. Para Rusia, este tipo de despliegues militares solo sirven para exacerbar las hostilidades y demostrar una postura de 'fuerza' que obstaculiza cualquier intento de diálogo diplomático constructivo entre las naciones involucradas. La portavoz enfatizó que este comportamiento es propio de una visión hegemónica que ignora el derecho internacional.
Para México, esta situación resulta de particular relevancia debido a la proximidad geográfica y los lazos históricos que mantiene con ambas naciones. La política exterior mexicana, tradicionalmente basada en la Doctrina Estrada y el principio de no intervención, suele observar con cautela estos roces en el Caribe, promoviendo siempre la solución pacífica de las controversias. Un aumento en la militarización o en los incidentes navales en la región podría tener repercusiones en las rutas comerciales y en la seguridad marítima del Golfo de México.
Finalmente, Zajárova advirtió que Rusia continuará apoyando a sus socios estratégicos en América Latina frente a lo que considera 'intentos de injerencia externa'. Hasta el momento, el Departamento de Estado de los Estados Unidos no ha emitido un comunicado oficial detallado en respuesta a las acusaciones de Moscú, manteniendo la narrativa de que sus operaciones se realizan en cumplimiento con las normas internacionales de navegación.

