El escándalo de abuso sexual que rodea al fallecido magnate Mohamed Al-Fayed, exdueño de los icónicos almacenes Harrods en Londres, ha tomado un giro aún más sombrío tras las recientes revelaciones de su exasistente sueca, Kristina Svensson. Según informes derivados de investigaciones policiales, Svensson detalló una dinámica de depredación y control absoluto ejercida por el empresario egipcio durante sus años de mayor poder.

Mohamed Al-Fayed, conocido internacionalmente por ser el padre de Dodi Al-Fayed —quien falleció junto a la princesa Diana de Gales en un accidente automovilístico en 1997—, fue durante décadas una figura prominente en la élite empresarial británica. Sin embargo, los nuevos testimonios lo describen como un depredador que utilizaba su inmensa riqueza para someter a sus empleadas a situaciones humillantes. Svensson relató que el magnate solía dejarla esperando sola durante horas en espacios privados, solo para presentarse después e intentar agredirla sexualmente de manera reiterada.

Uno de los aspectos más perturbadores de las denuncias es la implementación de supuestos protocolos de salud que, en realidad, funcionaban como una herramienta de control y vejación. Según las víctimas, las jóvenes que trabajaban cerca de Al-Fayed eran sometidas a revisiones médicas forzadas, que incluían ginecológicos y 'exámenes de mama exhaustivos'. Svensson y otras denunciantes coinciden en que el empresario las trataba como si fueran 'carne' en un mercado, asegurándose de que cumplieran con sus estándares personales antes de iniciar un ciclo de acoso y violencia.

Para el público mexicano, Harrods es reconocido mundialmente como el epítome del lujo europeo y un destino turístico clave para quienes visitan la capital británica. No obstante, detrás de la fachada de exclusividad y prestigio, se escondía un sistema de explotación sistémica. Los reportes indican que Al-Fayed incluso se burlaba de sus víctimas mientras intentaba violarlas, haciendo gala de la total impunidad que su estatus social y económico le permitía en aquel entonces.

Estas revelaciones forman parte de una creciente ola de testimonios de decenas de mujeres que han decidido romper el silencio tras la muerte del empresario en agosto de 2023. Los actuales propietarios de Harrods han emitido comunicados oficiales ofreciendo disculpas y reconociendo que la institución falló gravemente en proteger a sus colaboradoras durante el periodo en que Al-Fayed estuvo al mando. La policía británica mantiene abiertas las líneas de investigación para documentar el alcance total de estos abusos que permanecieron ocultos por décadas bajo el amparo del poder corporativo.