CIUDAD DE MÉXICO – El presidente de Chile, Gabriel Boric, ha escalado significativamente su retórica diplomática contra el Estado de Israel, calificando a sus autoridades de "asesinos y criminales" en un contundente pronunciamiento público que ha resonado en toda América Latina. El mandatario chileno enfatizó su compromiso personal y político de buscar justicia internacional ante las acciones militares que continúan desarrollándose en la Franja de Gaza.

Durante una reciente declaración que ha captado la atención de la comunidad internacional, Boric fue enfático al señalar que mientras ocupe un cargo de responsabilidad pública, o incluso después de este, hará todo lo que esté a su alcance para que el gobierno israelí rinda cuentas por las violaciones a los derechos humanos reportadas en territorio palestino. "Mientras yo viva, haré todo lo posible para que las autoridades israelíes respondan ante la justicia", afirmó el jefe de Estado, advirtiendo además que, más allá de los tribunales internacionales, "en cualquier caso, la historia los juzgará".

Esta postura no es aislada en la administración de Boric, pero representa un endurecimiento sin precedentes en su lenguaje. Es importante destacar que Chile alberga a la comunidad palestina más grande fuera del mundo árabe, lo que convierte el conflicto en un tema de política interna de gran sensibilidad. El presidente chileno ha insistido en repetidas ocasiones que el derecho a la defensa propia no puede ser utilizado como una justificación para lo que él considera una masacre de civiles indefensos y una transgresión de las leyes de guerra.

En el contexto regional, la postura de Boric resuena con las preocupaciones expresadas por otros gobiernos de la región, incluido México. Si bien la Cancillería mexicana ha mantenido tradicionalmente una postura de neutralidad activa y apego al derecho internacional, México también ha sumado esfuerzos ante la Corte Penal Internacional para solicitar que se investiguen posibles crímenes de guerra en la zona. La determinación de Boric subraya un bloque latinoamericano cada vez más vocal que exige un cese al fuego inmediato y el respeto irrestricto a los corredores humanitarios.

Las declaraciones de Boric se producen en un momento de alta tensión diplomática, tras haber llamado a consultas a su embajador en Tel Aviv meses atrás. Con este nuevo pronunciamiento, el mandatario chileno posiciona a su país a la vanguardia de la presión diplomática regional, buscando que los organismos multilaterales tomen medidas más estrictas contra el mando militar y político de Israel por sus operaciones en la Franja.