En el marco de los preparativos estratégicos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Gobierno de México ha puesto en marcha un ambicioso proyecto deportivo de corte social: el primer Mundialito Futsal Femenil IMSS 2026. Este certamen, enfocado exclusivamente en la categoría sub-21, tiene como objetivo primordial el desarrollo integral del fútbol sala femenino y la formación de una cantera sólida de atletas que puedan representar al país en el panorama internacional.

El anuncio formal se realizó durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, donde el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, detalló los pormenores de esta iniciativa. En el enlace virtual también participó Gabriela Cuevas Barrón, coordinadora de los trabajos del Gobierno de México para el Mundial 2026, quien subrayó la importancia de vincular los grandes eventos deportivos con el impacto social directo en las comunidades de todo el país.

De acuerdo con la información presentada, este torneo, calificado como un "mundial social", iniciará sus actividades en el estado de Michoacán. La elección de esta entidad responde a una estrategia de descentralización del deporte, buscando llevar oportunidades de activación física y competencia de alto nivel a regiones donde el impulso al talento joven es prioritario. Los equipos estarán conformados por seis jugadoras, ajustándose a la dinámica de esta disciplina que demanda velocidad, técnica y una condición física excepcional.

Uno de los pilares de este proyecto es la estrecha colaboración interinstitucional, ya que el IMSS trabajará de manera coordinada con la Secretaría de las Mujeres. Esta alianza estratégica busca no solo fomentar la salud pública y el deporte, sino también empoderar a las jóvenes mexicanas a través de plataformas competitivas dignas y seguras. Al respecto, Zoé Robledo recordó que la FIFA reconoce formalmente tres modalidades del balompié: el fútbol 11, el fútbol de playa y el futsal. Destacó que, tras la celebración de la primera Copa Mundial femenil de futsal el año pasado, México debe acelerar sus procesos de formación para ser competitivo en este ámbito.

Con la creación del Mundialito Futsal Femenil, las autoridades mexicanas pretenden detectar y pulir talentos emergentes en una categoría de edad (18 a 21 años) que resulta crítica para la transición al profesionalismo. Este programa se integra a los esfuerzos de organización que el país realiza como coanfitrión de la máxima justa futbolística de 2026, posicionando al deporte como una herramienta de cohesión social y desarrollo para la juventud mexicana.