El fútbol femenil en México ha dejado de ser un proyecto alternativo para convertirse en una realidad que desafía las estructuras tradicionales del deporte nacional. Lo que comenzó como un requisito administrativo se ha transformado en un fenómeno social y comercial que hoy llena estadios y genera audiencias masivas, poniendo a prueba la visión inicial de los directivos que, en un principio, dudaron de su viabilidad.
Durante la reciente ponencia titulada “El Deporte Femenil: La Economía que Nadie Vio Venir”, celebrada en el marco del foro Decididas 2026, Fernanda Sainz, CMO de Caliente MX, ofreció una perspectiva cruda y realista sobre el origen del circuito rosa. Sainz recordó que la creación de la Liga MX Femenil no nació de una convicción genuina por parte de los dueños de los clubes, sino de un mandatorio de la FIFA que obligó a las instituciones a contar con una estructura femenil para cumplir con los estándares internacionales de competencia.
“La razón por la que empezaron los primeros equipos es por un mandatorio, no porque los dueños lo quisieran; obligaron a los equipos a tener un cuadro femenil”, sentenció Sainz ante un panel que incluyó a figuras de talla mundial como Honey Thaljieh, cofundadora y primera capitana de la Selección de Palestina, y la Dra. Yetsa Tuakli-Wosornu, Directora del Sports Equity Lab en Stanford. La ejecutiva destacó que este origen por “imposición” ha dado paso a una sorpresa generalizada entre los propietarios, quienes no presupuestaron el crecimiento exponencial que la liga alcanzaría en tan poco tiempo.
Sin embargo, a pesar de que los números de audiencia y la asistencia a los estadios respaldan el éxito del proyecto, el reto de la rentabilidad sigue siendo el principal obstáculo en la mesa de negociaciones. La data confirma que existe una afición sólida y un mercado creciente, pero el modelo de negocio todavía se encuentra en una etapa de transición. Según la visión de Sainz, el éxito comercial pleno solo se alcanzará cuando los dueños de los equipos dejen de ver la liga como una obligación y comiencen a verla como un activo financiero estratégico.
El crecimiento de la Liga MX Femenil ha superado las expectativas incluso de los patrocinadores más optimistas. Para que el circuito logre consolidarse y ser autosustentable, expertos coinciden en que se requiere de una inversión de capital constante y, sobre todo, de una apuesta decidida por parte de la dirigencia. El mensaje del foro fue claro: la afición ya cumplió su parte llenando las gradas; ahora le toca a los dueños creer en el negocio que ellos mismos, involuntariamente, ayudaron a crear.


