En un movimiento que ha generado diversas reacciones en la industria cinematográfica internacional, Paramount Pictures ha decidido retomar la franquicia de 'G.I. Joe' de la mano de un nombre controversial: Max Landis. El guionista, cuya carrera se detuvo abruptamente tras verse involucrado en múltiples denuncias de abuso y conducta sexual inapropiada durante el auge del movimiento #MeToo, reaparece como una pieza clave para el futuro de la marca en la pantalla grande.

El informe, revelado inicialmente por The Hollywood Reporter, detalla que Landis no es el único trabajando en relanzar este universo de acción basado en los juguetes de Hasbro. Simultáneamente, el actor y escritor Danny McBride —reconocido por su estilo humorístico irreverente en producciones de HBO como 'The Righteous Gemstones'— se encuentra redactando un libreto independiente para la misma propiedad intelectual. La estrategia del estudio sugiere que ambos proyectos podrían fusionarse eventualmente para dar forma a una única superproducción, aprovechando las fortalezas creativas de ambos perfiles.

La contratación de Landis marca su primer proyecto de alto perfil en casi un lustro. El guionista, hijo del legendario cineasta John Landis, fue anteriormente uno de los escritores más solicitados en Hollywood tras el éxito comercial y de crítica de 'Chronicle' (Poder sin límites) en 2012. No obstante, entre 2017 y 2019, varias mujeres presentaron denuncias públicas de abuso físico y psicológico, lo que resultó en su ostracismo profesional y la cancelación de múltiples contratos.

Para el público mexicano, 'G.I. Joe' representa una franquicia con un fuerte arraigo nostálgico, habiendo dominado el mercado de figuras de acción y series animadas en el país durante décadas. Paramount Pictures, la empresa detrás de éxitos globales como 'Misión Imposible' y 'Transformers', apuesta ahora por rehabilitar creativamente la marca, aunque la inclusión de Landis añade una capa de controversia ética al futuro estreno.

Hasta el momento, Paramount no ha emitido un comunicado oficial sobre cómo manejarán la imagen pública del proyecto ante el regreso de Landis. Lo que queda claro es que la productora busca revitalizar con urgencia una propiedad que no ha logrado consolidar un éxito rotundo en taquilla con sus entregas anteriores, como 'Snake Eyes' o 'G.I. Joe: Retaliation', buscando ahora en Landis y McBride la fórmula para reenganchar a la audiencia global.