El panorama global para el movie theater enfrenta una nueva etapa de incertidumbre tras las recientes declaraciones de Cinema United, la principal organización que representa a los dueños de salas de exhibición. Su presidente y CEO, Michael O’Leary, manifestó una postura firme y crítica frente a la posible fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery, señalando que la consolidación de estos dos colosos de Hollywood traería consecuencias negativas para la diversidad de la cartelera.
Lo que es nuevo hoy respecto a este proceso es la formalización de la postura del gremio. Si bien en meses pasados la atención estaba centrada en el rechazo de los exhibidores a una posible alianza entre Netflix y Warner Bros, la noticia de una unión con Paramount ha reavivado las alarmas. O'Leary enfatizó que, desde el inicio, la organización ha sido clara sobre sus preocupaciones respecto a la consolidación de estudios, pues consideran que esto deriva inevitablemente en que se produzcan menos películas para el cine.
Para el mercado en México, esta noticia es de suma relevancia. El país es uno de los mercados de movie theater más dinámicos del mundo, donde cadenas nacionales como Cinépolis y Cinemex dependen directamente del flujo constante de producciones provenientes de los grandes estudios de Estados Unidos. Una reducción en la oferta de títulos por parte de un estudio fusionado significaría menos opciones para los consumidores mexicanos y una presión económica adicional para las salas locales que aún buscan estabilizarse tras la pandemia.
Actualmente, la fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery se mantiene como una posibilidad en desarrollo en las altas esferas corporativas. Aunque los rumores de negociaciones han sido reportados por diversos medios financieros, hasta el momento falta por confirmar la existencia de un acuerdo vinculante y la aprobación de los organismos reguladores antimonopolio. La industria permanece a la expectativa de si los estudios priorizarán sus plataformas de streaming sobre el modelo tradicional de exhibición.
Finalmente, el gremio de dueños de cines insiste en que la salud de la industria cinematográfica depende de la competencia y de una oferta variada. La advertencia es clara: menos jugadores en el mercado se traduce en menos películas realizadas, un escenario que el sector del movie theater no está dispuesto a aceptar sin resistencia.



