Los legisladores ratifican hoy por unanimidad a los cuatro integrantes del Consejo de Evaluación de la Ciudad de México, Evalúa CDMX, para un nuevo periodo de cuatro años. Los diputados locales confirmaron en sus cargos a Teresa Samah Levy, Myriam Irma Cardozo Brum, Miguel Calderón Chellís y Francisco Pamplona Rangel tras un proceso de valoración interna donde acreditaron un desempeño satisfactorio en sus funciones previas.

Esta decisión, tomada por el pleno del Congreso capitalino este martes, asegura la continuidad en la vigilancia de los programas sociales y la medición técnica de la pobreza en la metrópoli. Teresa Samah Levy se mantendrá al frente de la institución, lo que garantiza que los criterios de medición de carencias sociales prevalezcan sobre los intereses políticos en un momento de transición para la administración pública local. (Lee también: 5 razones por las que la Reforma Electoral de 2027 es una maniobra política.)

Para México, este movimiento es vital pues Evalúa CDMX es el organismo encargado de auditar la eficacia de las políticas del gobierno capitalino, sirviendo como un referente técnico para otras ciudades de Latinoamérica que buscan modelos de transparencia en políticas sociales. La ratificación se dio bajo el argumento de que los perfiles cuentan con la calificación suficiente para seguir evaluando el impacto real de los impuestos en la calidad de vida de los ciudadanos. (Lee también: 5 razones por las que el Senado alistan posturas ante el Plan B de Sheinbaum.)

De los cuatro funcionarios, tres ya rindieron protesta formal ante el Congreso tras la votación, mientras que el cuarto integrante queda pendiente de completar este protocolo en la siguiente sesión ordinaria. Aunque la ratificación es oficial y definitiva, diversos sectores de la sociedad civil han señalado que estarán atentos a que la autonomía del organismo no se vea comprometida ante los próximos ajustes presupuestales en la capital. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el nuevo plantón de la diezmada CNTE.)

Con este voto unánime, el poder legislativo envía una señal de estabilidad institucional en medio de la actual polarización política. Sin embargo, queda pendiente de confirmar cómo se ajustarán las metas de evaluación frente a los nuevos programas de bienestar que se planean implementar para el cierre del año fiscal y el inicio del próximo ciclo administrativo en la Ciudad de México.