La Fiscalía de la CDMX investiga omisiones de la empresa encargada de la demolición tras el fatal colapso Antonio Abad que dejó tres personas fallecidas. Bertha Alcalde, titular de la dependencia, confirmó que las pesquisas se centran en posibles incumplimientos técnicos y fallas críticas en la supervisión de la obra privada. La indagatoria busca determinar si los protocolos de seguridad fueron ignorados sistemáticamente durante la ejecución de los trabajos de desmantelamiento.

El incidente ocurrió en un predio de la calzada San Antonio Abad, donde se realizaban tareas de retiro de una estructura de gran escala. Los peritajes preliminares señalan que la falta de apuntalamiento y medidas preventivas adecuadas fue el detonante del desplome. Por el momento, la autoridad descarta responsabilidades penales contra servidores públicos de la demarcación, centrando la carpeta de investigación exclusivamente en el consorcio ejecutor y sus responsables técnicos. (Lee también: Así es como Fayuca destilados cambia el mercado de las bebidas en CDMX.)

Para México, este caso reabre el debate nacional sobre la laxitud en los permisos de construcción y la falta de supervisión efectiva en zonas de alta densidad poblacional. Este tipo de eventos son seguidos con atención en Latinoamérica y España, pues exponen las debilidades institucionales que permiten que empresas privadas operen con márgenes de riesgo inaceptables en entornos urbanos consolidados. La seguridad industrial se convierte así en una prioridad de agenda pública transnacional para evitar tragedias similares en centros históricos. (Lee también: 5 razones por las que Ángel Tamariz regresa hoy al Congreso de la CDMX.)

Las autoridades capitalinas mantienen bajo análisis los permisos de uso de suelo y las licencias de demolición otorgadas por las administraciones correspondientes. Según reportes oficiales, se están verificando los seguros de responsabilidad civil y las bitácoras de obra para identificar a los responsables directos. Se espera que los dictámenes finales de arquitectura forense se entreguen en un plazo breve para iniciar el proceso de vinculación a proceso de los implicados. (Lee también: La cifra que alarma a México: así fueron los ultimos tres años en Oaxaca.)

El impacto social de esta tragedia pone en duda la efectividad de las inspecciones de Protección Civil en la Ciudad de México. La administración local enfrenta la presión ciudadana para garantizar que no existan pactos de impunidad con desarrolladores inmobiliarios poderosos. Este suceso subraya la fragilidad de la seguridad laboral y la urgencia de endurecer las penas contra corporativos que sacrifican vidas por reducir costos operativos en sus proyectos.