Ian Huntley, el convicto responsable de uno de los crímenes más estremecedores en la historia reciente del Reino Unido, se encuentra luchando por su vida tras ser víctima de un violento ataque dentro de la prisión de alta seguridad HMP Frankland, en el condado de Durham. El incidente ha vuelto a poner bajo la lupa la seguridad interna en los centros penitenciarios británicos de máxima capacidad.

De acuerdo con reportes obtenidos por el Daily Mail, Huntley fue agredido mientras se encontraba en un taller de la cárcel por otro interno, quien ha sido identificado como un multihomicida que cumple una sentencia por triple asesinato. El atacante utilizó un pico de metal para golpear a Huntley repetidamente en la cabeza, causándole heridas de extrema gravedad que obligaron a su traslado de emergencia a un centro hospitalario bajo estrictas medidas de vigilancia.

Fuentes médicas cercanas al caso indican que el estado de salud de Huntley es reservado y sumamente crítico. La agresión le provocó traumatismos craneoencefálicos severos, lo que ha llevado al equipo médico a mantenerlo en un coma inducido para intentar estabilizar sus funciones vitales. El pronóstico es desalentador: según los últimos informes, el recluso cuenta con apenas un 5% de probabilidades de supervivencia tras la intervención quirúrgica de urgencia a la que fue sometido.

Para el público en México, el nombre de Ian Huntley puede no ser inmediatamente familiar, pero su caso guarda similitudes en impacto social con crímenes que han conmocionado profundamente a la sociedad mexicana. En 2002, Huntley, quien trabajaba como conserje en una escuela, secuestró y asesinó a Holly Wells y Jessica Chapman, dos niñas de apenas 10 años, en la localidad de Soham, Inglaterra. El caso provocó una de las movilizaciones policiales y mediáticas más grandes en la historia británica, culminando con su condena a cadena perpetua en 2003.

La prisión HMP Frankland, donde ocurrió el ataque, es conocida por albergar a algunos de los criminales más peligrosos y de alto perfil del sistema penitenciario del Reino Unido. A pesar de los protocolos de seguridad, los enfrentamientos entre reclusos son un riesgo constante, especialmente contra figuras que, como Huntley, suelen ser blanco de agresiones debido a la naturaleza de sus delitos contra menores de edad.

Hasta el momento, las autoridades del Ministerio de Justicia británico no han emitido un comunicado oficial detallando la identidad del agresor o si se presentarán cargos adicionales de forma inmediata, mientras la atención permanece en la evolución médica del llamado 'asesino de Soham' en las próximas horas.