NUEVA YORK – En un giro significativo dentro de las investigaciones legislativas en Estados Unidos, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, comparece este jueves 26 de febrero a puerta cerrada ante un comité del Congreso en Nueva York. Esta declaración precede a la del expresidente Bill Clinton, programada para el viernes, consolidando un momento crítico en el escrutinio sobre el círculo cercano del fallecido pederasta convicto Jeffrey Epstein.
Ambas comparecencias se dan en el marco de una investigación parlamentaria que busca esclarecer los alcances de la red de Epstein y la posible implicación de figuras de alto perfil. El matrimonio Clinton se había resistido inicialmente a colaborar con el comité, pero la presión aumentó drásticamente luego de que el presidente del órgano legislativo amenazara con procesarlos por desacato al Congreso. Esta advertencia legal fue el catalizador definitivo para que la influyente pareja política aceptara rendir testimonio ante los legisladores.
El interés del comité se centra en diversos archivos y registros que han salido a la luz, los cuales sugieren vínculos que ameritan una explicación formal. Aunque Bill Clinton ha admitido en el pasado haber viajado en el avión privado de Epstein para fines humanitarios, los investigadores buscan determinar si existen omisiones en las versiones previas o si hubo conocimiento directo de las actividades ilícitas que se llevaban a cabo en las propiedades del financista.
Para el público mexicano, este caso trasciende las fronteras estadounidenses por la enorme influencia que los Clinton han ejercido sobre la política exterior y la relación bilateral con México durante décadas. La noticia subraya un ejercicio de rendición de cuentas que, aunque común en el sistema de pesos y contrapesos de Washington, mantiene en vilo a la comunidad internacional por las posibles revelaciones que podrían surgir de los archivos del caso Epstein.
Por ahora, las sesiones se mantienen bajo un estricto régimen de confidencialidad en Nueva York. Se espera que los resultados de estos interrogatorios sean determinantes para el informe final del Congreso sobre uno de los escándalos de corrupción y abuso más mediáticos de los últimos años. El mundo observa de cerca si estas declaraciones cerrarán un capítulo o abrirán nuevas vertientes en la investigación contra la red de abuso que operó en las esferas más altas del poder.



