En una jornada de alta tensión política en Washington D.C., Hillary Clinton, exsecretaria de Estado y excandidata presidencial de Estados Unidos, compareció ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes para responder por sus presuntos vínculos con el fallecido financista y delincuente sexual Jeffrey Epstein. En una declaración que buscó deslindarse tajantemente del escándalo, Clinton afirmó no tener conocimiento alguno sobre la red de tráfico sexual operada por el magnate.

Durante su testimonio a puerta cerrada ante el comité controlado por la mayoría republicana, Clinton optó por hacer pública su declaración inicial a través de sus redes sociales. En el documento, la demócrata ratificó su postura presentada anteriormente en una declaración jurada el pasado 13 de enero, donde sostuvo: “No tenía idea de las actividades criminales del señor Epstein”. La exfuncionaria fue enfática al señalar que no recuerda haber conocido personalmente al financista, quien se quitó la vida en una celda de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio.

“Nunca viajé en su avión ni visité su isla, hogares u oficinas. No tengo nada que agregar a eso”, sentenció Clinton, buscando cerrar la puerta a las especulaciones que han rodeado a la élite política estadounidense desde la liberación de los llamados “archivos Epstein”. Cabe destacar que su esposo, el expresidente Bill Clinton, también está citado para comparecer ante el mismo comité este viernes, lo que mantiene el foco de atención sobre el matrimonio Clinton y su círculo social de las últimas décadas.

Sin embargo, la declaración de Hillary Clinton no se limitó a la defensa, sino que lanzó una dura contraofensiva hacia los legisladores. La ex primera dama denunció que el Comité ha realizado “pocos esfuerzos” para citar a otras figuras de alto perfil que aparecen con mayor relevancia en los documentos judiciales del Departamento de Justicia. Clinton sugirió que existe una intención deliberada de proteger a ciertos funcionarios públicos, mencionando específicamente el caso del secretario de Comercio, Howard Lutnick, cuyos vínculos con Epstein han sido señalados en diversas filtraciones.

Este caso sigue resonando en México y el resto del mundo debido a las implicaciones éticas y legales que involucran a las figuras más poderosas de la política internacional. Mientras Ghislaine Maxwell, cómplice de Epstein, purga una condena de 20 años de prisión, el proceso de desclasificación de documentos continúa arrojando luz sobre una de las redes criminales más oscuras de la historia contemporánea de Estados Unidos.