Según declaraciones recientes de un funcionario estadounidense, los ataques ejecutados en puntos estratégicos tienen un objetivo claro: desmantelar el aparato de seguridad iraní. Esta revelación arroja luz sobre la naturaleza de las operaciones militares en curso, sugiriendo que no se trata de eventos aislados, sino de una campaña coordinada para degradar sistemáticamente la infraestructura de mando y control de la República Islámica.
¿Qué está pasando?
Los operativos reportados en las últimas horas se han concentrado en instalaciones clave que albergan tecnología militar avanzada y centros de inteligencia. El funcionario estadounidense, cuya identidad se mantuvo bajo reserva conforme a los protocolos diplomáticos, subrayó que estas acciones buscan mermar la influencia de las fuerzas de élite y sus capacidades operativas fuera de sus fronteras. En el complejo tablero de Medio Oriente, el debilitamiento de estas estructuras es visto por Washington como un paso necesario para reducir la capacidad de respuesta de Teherán ante futuras presiones internacionales.