En un desarrollo que ha puesto en alerta a la comunidad internacional, el exmandatario estadounidense Donald Trump nombra una lista detallada de objetivos estratégicos que, según su visión, deberían ser neutralizados en territorio iraní. Esta nueva declaración no solo refuerza su postura beligerante frente a Teherán, sino que especifica áreas que van desde infraestructura militar hasta activos de importancia logística, marcando un distanciamiento de las advertencias generales emitidas anteriormente.

Lo que es nuevo hoy respecto a informes previos es la precisión con la que se han delimitado estos sectores. A diferencia de las amenazas pasadas que se centraban en la figura de 'sitios culturales', la información reciente sugiere un enfoque en instalaciones de comando y control. Sin embargo, falta por confirmar si esta lista cuenta con el respaldo de asesores tácticos actuales o si se trata de una estrategia de presión mediática en el marco de la política interna estadounidense. El Pentágono no ha emitido una validación oficial sobre la viabilidad de estos planes de ataque específicos.