Mérida, Yucatán – En un acto que reafirmó los vínculos diplomáticos y de seguridad entre México y Estados Unidos, el cónsul estadounidense en la Península de Yucatán, Justin Thomas, encabezó la conmemoración por el 250 aniversario de la independencia de la Unión Americana. El evento, celebrado en la capital yucateca, contó con la asistencia de los titulares de los ejecutivos estatales de la región, marcando un hito en la colaboración binacional en el sureste mexicano.
Durante su intervención, el diplomático resaltó que la cooperación bilateral ha sido un pilar fundamental para enfrentar retos compartidos, especialmente en el combate a la delincuencia organizada. Thomas enfatizó que los esfuerzos conjuntos han permitido frenar significativamente el tráfico de sustancias ilícitas —con especial atención al fentanilo— así como el flujo ilegal de armas de fuego hacia territorio nacional. 'México y Estados Unidos son aliados estratégicos para frenar la delincuencia con el firme objetivo de garantizar la seguridad de ambas naciones', reiteró el funcionario.
La relevancia política del encuentro quedó de manifiesto con la presencia de los gobernadores Mara Lezama de Quintana Roo, Layda Sansores de Campeche y Joaquín Díaz Mena de Yucatán. Los tres mandatarios destacaron que la agenda compartida no se limita a la seguridad, sino que incluye proyectos estratégicos orientados al desarrollo económico regional. Entre los rubros prioritarios figuran el impulso a las exportaciones, el fortalecimiento de la industria turística y el fomento al intercambio académico y la investigación científica.
Por su parte, el cónsul Thomas reiteró su disposición para seguir colaborando estrechamente con las autoridades locales en proyectos de inversión que detonen el crecimiento en la Península. Para el diplomático, la relación entre ambas naciones se encuentra en una etapa de profunda colaboración y respeto mutuo, lo cual es vital para la estabilidad de la región y el bienestar de los ciudadanos de ambos países.
En un gesto que subrayó su interés por la integración cultural, el cónsul Thomas reveló que se encuentra inmerso en el estudio de la lengua maya. El diplomático detalló que asiste a cursos impartidos por el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya), a los cuales acude 'casi de incógnito' para perfeccionar su dominio del idioma. Durante la ceremonia, el representante estadounidense demostró su avance al pronunciar un mensaje en lengua nativa, gesto que fue ampliamente reconocido por los asistentes y que simboliza el respeto de la misión diplomática hacia las raíces y la identidad del sureste mexicano.


