Lo que comenzó como una tarde de convivencia familiar en el corazón de Londres terminó en un proceso judicial que hoy acapara los titulares internacionales. Rose Webb, de 58 años, se presentó ante las autoridades para responder por los hechos ocurridos en el Cocktail Club de Shaftesbury Avenue, donde la dinámica de una mother y sus daughters derivó en un enfrentamiento físico contra agentes de la policía que se encontraban fuera de servicio.

El incidente, que tuvo lugar originalmente el 15 de octubre de 2022, ha cobrado relevancia esta semana debido al inicio de las audiencias donde se han revelado testimonios clave. Según los informes presentados ante el tribunal, la familia Webb se encontraba disfrutando de un 'bottomless brunch', un concepto de origen británico muy popular que consiste en un almuerzo con barra libre de cocteles por un tiempo limitado, lo que suele incrementar el consumo de alcohol en los establecimientos.

De acuerdo con la fiscalía, la riña estalló cuando una de las hijas de Rose Webb presuntamente lanzó un insulto homofóbico contra una de las oficiales presentes, llamándola 'lesbiana' de forma despectiva. Este comentario fue el detonante de una trifulca que pasó rápidamente de las agresiones verbales a los golpes, obligando a la intervención del personal de seguridad del bar y, posteriormente, de las autoridades locales en funciones.

Lo nuevo que se dio a conocer hoy en la corte es la cronología exacta de los hechos y la identificación de Rose Webb como una de las principales instigadoras durante el altercado. Aunque los hechos ocurrieron hace casi dos años, las declaraciones de los testigos presenciales han arrojado luz sobre el nivel de violencia ejercido por las mujeres involucradas. Hasta el momento, se ha confirmado que las víctimas del ataque eran policías que no portaban uniforme, lo que complicó la identificación inicial durante el caos en el bar.

Aún falta por confirmar el veredicto final para Webb y sus hijas, así como las posibles sanciones penales que enfrentarían por agresión y desorden público. El caso sigue bajo investigación en la etapa de desahogo de pruebas, mientras que la defensa argumenta que la situación escaló de manera desproporcionada. La comunidad de Shaftesbury Avenue, conocida por su vida nocturna y teatros, se mantiene atenta al desenlace de este juicio que pone bajo la lupa los excesos en los eventos de barra libre.