Lo que para un vehículo de combustión interna representaría una visita rápida al taller de hojalatería y pintura, para un auto eléctrico en México se está convirtiendo en una factura que puede superar los 65,000 pesos por daños aparentemente superficiales. Detrás de un simple 'rayón' o un golpe leve en la defensa, se esconde una compleja red de protocolos de seguridad y revisiones técnicas obligatorias que los propietarios suelen ignorar al momento de la transición hacia la electromovilidad.
De acuerdo con reportes de la industria, el incremento en el costo de reparación no obedece únicamente a la estética del vehículo, sino a la protección de la integridad de los sistemas de alto voltaje. En un vehículo eléctrico (EV), gran parte de la estructura está vinculada a sensores y cableado de alta tensión que alimentan el paquete de baterías. Ante cualquier impacto, por mínimo que parezca, los manuales de servicio de los fabricantes exigen una inspección profunda para descartar microfisuras, fugas de energía o daños térmicos que podrían comprometer la seguridad del usuario.
Esta realidad representa un desafío logístico y económico en el contexto mexicano. A diferencia de los talleres mecánicos tradicionales, la reparación de unidades eléctricas demanda personal altamente capacitado con certificaciones específicas en seguridad eléctrica. El proceso de ingreso a taller incluye obligatoriamente la 'desenergización' del sistema, un protocolo técnico que requiere herramientas aislantes y equipos de protección especiales, lo que eleva significativamente el costo de la mano de obra especializada.
Expertos del sector señalan que, incluso sin daños visibles en la carrocería, el escaneo electrónico de los sistemas de gestión de batería (BMS) y el posible reemplazo de arneses de seguridad son pasos ineludibles para mantener la garantía del fabricante. Esto ha provocado que las aseguradoras en México comiencen a ajustar sus modelos de riesgo, ya que un siniestro que en un auto convencional costaría una fracción del precio, en un modelo eléctrico puede disparar su valor debido a estos estándares técnicos.
Para el consumidor mexicano, entender esta 'factura oculta' es vital. Si bien los autos eléctricos ofrecen ahorros considerables en combustible y servicios preventivos, el costo de los siniestros subraya la importancia de contar con pólizas de cobertura amplia diseñadas para esta tecnología. La recomendación primordial sigue siendo acudir únicamente a centros de servicio autorizados que garanticen que la manipulación de los sistemas de alto voltaje no ponga en riesgo la vida útil de la batería ni la seguridad de los pasajeros.


