En un hecho que pone de manifiesto la crisis administrativa en el sector cultural de México, trabajadores del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) y del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) anunciaron el inicio de un paro laboral. La medida responde a una serie de irregularidades que van desde la falta de contratos legales hasta el retraso sistemático en el pago de sus honorarios por parte de la Secretaría de Cultura federal.

Los afectados, quienes desempeñan labores fundamentales para la operatividad de ambas instituciones, denunciaron un estado de 'extrema precarización laboral'. Según los comunicados emitidos por los colectivos de trabajadores, un número considerable de empleados opera bajo esquemas de contratación que carecen de prestaciones básicas y, en casos críticos, han cumplido con sus jornadas durante meses sin recibir remuneración alguna, enfrentando un vacío administrativo que pone en riesgo su estabilidad económica y profesional.

La situación en el CCC es particularmente preocupante, al ser considerada una de las escuelas de cine más prestigiosas del mundo. El cese de actividades no solo afecta la formación de los estudiantes, sino también la gestión de proyectos académicos y técnicos esenciales. Por su parte, el IMCINE, organismo rector del cine nacional, ve comprometida su capacidad para operar fondos de apoyo y programas de difusión, pilares para la industria cinematográfica en el país.

Ante la falta de respuestas concretas por parte de la Secretaría de Cultura, el colectivo de trabajadores exige la apertura de una mesa de diálogo resolutiva. Las demandas principales incluyen la liquidación inmediata de todos los adeudos pendientes y el diseño de un esquema de contratación que garantice los derechos laborales mínimos, evitando la incertidumbre que ha caracterizado la administración de los recursos culturales en los últimos periodos.

Este conflicto laboral se suma a una serie de manifestaciones y protestas que han afectado a diversas dependencias del sector cultura en el actual sexenio. La comunidad cinematográfica nacional se mantiene a la expectativa de una respuesta oficial que permita reanudar las actividades en estas instituciones clave para el desarrollo artístico y cultural de México.