El fútbol de Escocia se prepara para detener sus actividades este fin de semana y presenciar una edición más del "Old Firm", el enfrentamiento más intenso y cargado de historia en aquel país. Ante la relevancia de este choque, Danny Rohl ha enviado un mensaje contundente al plantel del Rangers: para vencer al Celtic el próximo domingo, se requiere una amalgama perfecta entre la entrega emocional y la disciplina estratégica.
Rohl ha definido la mentalidad necesaria para este encuentro, al que calificó de "crucial", mediante una premisa que ya resuena en los vestidores del equipo: encarar el partido con un "corazón caliente y una mente inteligente". Con estas palabras, el estratega busca que sus jugadores no se dejen consumir por la presión de la grada o la rivalidad histórica, sino que canalicen esa energía de forma productiva sobre el terreno de juego.
Para el público mexicano, la importancia de este duelo puede compararse con la intensidad de un Clásico Nacional entre Chivas y América, pero con el añadido de una rivalidad religiosa y cultural que se ha extendido por más de un siglo. El Rangers y el Celtic no solo se disputan tres puntos; se juegan el orgullo de la ciudad de Glasgow y, en esta ocasión, el rumbo definitivo de la Scottish Premiership, la máxima categoría del fútbol escocés.
El concepto de "corazón caliente" al que hace referencia Rohl apela a la entrega total, a no escatimar en el esfuerzo físico y a disputar cada balón dividido con la intensidad que un derbi de esta magnitud exige. Sin embargo, el estratega advierte que el ímpetu sin control es peligroso. Por ello, la "mente inteligente" es el componente vital para mantener la estructura táctica, evitar tarjetas innecesarias y tomar decisiones acertadas bajo la asfixiante presión del rival.
En la actual temporada, la lucha por el liderato se encuentra en un punto crítico. Una victoria para el Rangers no solo representaría un golpe anímico devastador para su acérrimo rival, sino que los consolidaría en la pelea directa por el trofeo de liga. La estrategia de Rohl parece clara: dominar las emociones para poder dominar el marcador. El mundo del fútbol internacional pondrá sus ojos en Escocia este domingo, esperando ver si el Rangers logra ejecutar esta filosofía de equilibrio en el escenario más hostil posible.


