El Real Madrid se encuentra en una encrucijada médica que amenaza con descarrilar sus ambiciones en el tramo más crítico de la temporada. Tras el reciente duelo europeo ante el Benfica, la enfermería del conjunto blanco ha visto incrementada su ocupación, obligando al cuerpo técnico a realizar malabares tácticos para reestructurar tanto la línea defensiva como el mediocampo de cara al próximo enfrentamiento liguero contra el Getafe y la inminente eliminatoria de octavos de final en la UEFA Champions League.
La mayor preocupación en el entorno madridista gira en torno a su máxima figura, Kylian Mbappé. El astro francés no participó en la última sesión de entrenamiento tras haber quedado fuera de la convocatoria para el choque ante el club portugués. El delantero arrastra molestias crónicas en su rodilla izquierda desde el pasado mes de diciembre, una situación que se ha intensificado en los últimos días. El futbolista ha optado por un tratamiento conservador, lo que significa que su regreso al campo dependerá exclusivamente de su evolución diaria y sensaciones físicas. Aunque no se han establecido plazos oficiales, la mira está puesta en el 10 u 11 de marzo, fecha en la que el Madrid recibirá al Manchester City en el Santiago Bernabéu.
La zona baja del equipo también se encuentra bajo mínimos. El defensor Raúl Asencio permanece en reposo domiciliario tras sufrir una preocupante contractura cervical que lo obligó a abandonar el campo en camilla tras un choque aéreo con su compañero Eduardo Camavinga. A esta baja se suma la de Dean Huijsen, quien continúa lidiando con problemas en el gemelo y cuya reincorporación se estima hasta el duelo contra el Celta de Vigo a inicios de marzo.
El panorama se ensombrece al recordar que Jude Bellingham, Éder Militao y Dani Ceballos ya se encontraban descartados previamente, sumando un total de más de seis ausencias clave. Para los aficionados mexicanos, que tradicionalmente siguen con fervor la actividad del club blanco en la Liga de Campeones, esta crisis de lesiones plantea dudas sobre la competitividad del equipo ante la escuadra de Pep Guardiola.
Durante la última jornada de prácticas en Valdebebas, los jugadores que fueron titulares en Champions realizaron trabajos de recuperación en el gimnasio, mientras que el resto del grupo trabajó en ejercicios de activación y táctica. El Real Madrid deberá demostrar su resiliencia característica si desea mantener vivas sus aspiraciones en todas las competencias antes de que el calendario europeo le exija su máximo potencial a mediados de marzo.


