En una sesión extraordinaria que marca un precedente para el sector productivo de la entidad, el Congreso de Baja California Sur aprobó por unanimidad la minuta de reforma constitucional destinada a reducir la jornada laboral en México. Con este aval, el estado se suma a la lista de entidades que respaldan la modificación al artículo 123, apartado A, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, un cambio que busca transformar la dinámica de trabajo y descanso para millones de ciudadanos.
La reforma establece la transición de una jornada de 48 a 40 horas semanales. Sin embargo, para evitar impactos económicos abruptos en las empresas y asegurar la estabilidad de los mercados locales, el dictamen estipula una implementación gradual que se llevará a cabo entre los años 2026 y 2030. Un punto fundamental de esta legislación, que fue bien recibido por los diversos sectores sociales, es el blindaje a los ingresos del trabajador, garantizando que bajo ninguna circunstancia la reducción de horas derivará en una disminución de sueldos, salarios o prestaciones de ley.
Durante la lectura del dictamen, emanado de la Comisión de Puntos Constitucionales y de Justicia, los legisladores locales hicieron énfasis en la importancia de equilibrar la vida laboral y personal. El decreto precisa que por cada seis días de trabajo, el empleado deberá disfrutar de al menos un día de descanso obligatorio con goce íntegro de sueldo, manteniendo el estándar de bienestar que se busca fortalecer con la nueva normativa federal.
En lo que respecta a la regulación del tiempo extraordinario, la nueva normativa es rigurosa para evitar abusos. Las horas adicionales trabajadas deberán remunerarse con un 100% más sobre el salario ordinario, lo que representa el pago doble de dichas horas. Asimismo, se establece un límite estricto para proteger la salud del trabajador: el tiempo extra no podrá exceder las 12 horas semanales, las cuales deberán distribuirse en un máximo de cuatro horas por jornada diaria.
Esta aprobación en Baja California Sur se da en un contexto nacional donde las legislaturas estatales deben ratificar los cambios constitucionales enviados por la Cámara de Diputados federal para que estos adquieran validez oficial. Con este paso, el Congreso sudcaliforniano se alinea con las demandas de justicia laboral que han cobrado fuerza en el país, buscando no solo incrementar la productividad, sino también garantizar el bienestar físico y mental de la fuerza trabajadora mexicana.



