CIUDAD DE MÉXICO.- En medio del intenso debate nacional generado por el paquete de reformas constitucionales enviado al Congreso, la jefa de Estado electa, Claudia Sheinbaum Pardo, salió en defensa de la iniciativa que busca transformar el sistema electoral mexicano. Sheinbaum fue enfática al señalar que la propuesta de eliminar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) no responde a un capricho político ni a una decisión de último minuto, sino a un análisis profundo sobre la operatividad y eficiencia de los procesos democráticos en el país.

Durante un encuentro con medios de comunicación, la morenista subrayó que la propuesta fue 'bien trabajada' y diseñada para modernizar la forma en que se procesan los votos en México. Con estas declaraciones, Sheinbaum busca disipar los cuestionamientos de la oposición y de diversos sectores de la sociedad civil que han calificado la medida como una 'ocurrencia' peligrosa que podría comprometer la certidumbre de los resultados la misma noche de una jornada electoral.

El PREP ha sido, durante décadas, una herramienta fundamental del Instituto Nacional Electoral (INE) para ofrecer una tendencia informativa inmediata tras el cierre de las casillas. No obstante, el proyecto de reforma electoral propone un cambio de paradigma: transitar hacia un esquema donde el cómputo oficial comience de manera inmediata y sin interrupciones. Según los impulsores de la iniciativa, esto eliminaría la necesidad de un sistema preliminar que, aunque genera confianza mediática, carece de validez legal definitiva y representa un costo operativo elevado para el erario.

'No es una ocurrencia, se analizó bien', insistió Sheinbaum, reiterando que la visión de la llamada 'Cuarta Transformación' es fortalecer las instituciones a través de la austeridad republicana y la eliminación de procesos burocráticos redundantes. Para la administración entrante, el fortalecimiento de los mecanismos de cómputo directo desde el primer momento garantiza mayor seguridad jurídica y evita la confusión que a veces generan las discrepancias menores entre los resultados preliminares y los conteos oficiales.

Este ajuste es solo una pieza de una reestructuración más amplia que busca reducir el presupuesto del aparato electoral. La posible desaparición del PREP se mantiene como uno de los puntos más polémicos de la agenda legislativa, ya que en la historia reciente de México, la inmediatez de la información ha sido un factor clave para mantener la estabilidad política y social tras el cierre de las urnas. Se espera que la discusión continúe en el Congreso de la Unión, donde se definirán los detalles técnicos de esta transición.