En un giro dramático que ha conmocionado a la opinión pública en Estados Unidos, el juicio contra Kouri Richins, conocida mediáticamente como la "asesina del Moscow Mule", inició formalmente este lunes en Park City, Utah. El caso ha tomado una relevancia crítica tras la confesión de una empleada doméstica, quien admitió ante las autoridades haber sido la proveedora de las sustancias ilícitas que presuntamente se utilizaron para terminar con la vida de Eric Richins, esposo de la acusada.
Kouri Richins, de 35 años, fue arrestada en conexión con la muerte de su esposo Eric, de 39 años, ocurrida en mayo de 2023. La fiscalía sostiene que la mujer envenenó a su marido con una dosis letal de fentanilo, mezclada estratégicamente en un cóctel tipo "Moscow Mule" durante una celebración en su hogar. Lo que hace que este caso sea particularmente escabroso para los seguidores del género de crónica negra es que, meses después del fallecimiento, Richins escribió y publicó un libro infantil titulado "Are You With Me?" (¿Estás conmigo?), diseñado para ayudar a los niños a superar el duelo, presentándose ante la sociedad como una viuda devastada y ejemplar.
Durante la audiencia inicial, se reveló que la empleada doméstica, cuya identidad ha sido protegida pero su testimonio resulta pieza clave, confirmó haber suministrado narcóticos a la madre de tres niños en múltiples ocasiones previas al deceso. Según los reportes judiciales, la acusada habría solicitado específicamente drogas "fuertes" o "algo de lo que usan los adictos" semanas antes de la muerte de Eric. El testimonio de la trabajadora del hogar es fundamental para la fiscalía, ya que establece un vínculo directo y premeditado entre Richins y la adquisición del fentanilo.
Para el público mexicano, este caso resuena no solo por la tragedia familiar, sino por la implicación del fentanilo, una sustancia que ha generado una crisis de seguridad y salud pública en toda la región de Norteamérica. El perfil de la acusada, una exitosa agente inmobiliaria en una zona acomodada de Utah, rompe con los estereotipos comunes vinculados al tráfico de estas sustancias, subrayando la penetración de los opioides sintéticos en diversos estratos sociales.
La defensa de Richins mantiene su postura de inocencia, argumentando que las pruebas presentadas son circunstanciales y cuestionando la integridad de los testigos estrella de la fiscalía. No obstante, con la admisión de la empleada sobre el suministro de las drogas, la situación legal de la acusada se complica significativamente. El juicio en Park City continuará durante las próximas semanas y se espera que surjan más detalles sobre las tensiones financieras y personales que habrían motivado el presunto asesinato.



