En un golpe estratégico a la estructura financiera del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se han revelado los mecanismos operativos de las explotaciones mineras controladas por la organización criminal liderada por Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho'. Lo que más ha llamado la atención de las autoridades federales es el hallazgo de registros contables llevados a la 'vieja escuela': cuadernos escritos a mano y hojas impresas que detallan, con precisión quirúrgica, el flujo de dinero y material extraído de manera ilegal en territorio mexicano.

Estos documentos, que fungen como bitácoras de administración y control, exponen una realidad que va más allá del tráfico de sustancias ilícitas. En sus páginas se asientan las cuotas diarias, los nombres de los operadores, los pagos a transportistas y el inventario de la maquinaria pesada utilizada en las minas. El uso de papel y pluma, lejos de ser un método rudimentario, responde a una táctica de seguridad para evitar dejar rastros digitales que puedan ser interceptados por los sistemas de inteligencia del gobierno federal o agencias internacionales.

La incursión del CJNG en la minería ilícita representa una diversificación de sus ingresos, aprovechando la riqueza mineral de estados clave como Michoacán, Colima y Guerrero. Según los registros encontrados, el cartel ha logrado establecer una logística industrial para la extracción de minerales que posteriormente son exportados, frecuentemente a través de los puertos estratégicos del Pacífico, como Lázaro Cárdenas y Manzanillo, hacia mercados internacionales.

El análisis de estas libretas permite a los peritos en delitos financieros reconstruir la cadena de mando operativa en los yacimientos. En ellas se reportan las 'utilidades' enviadas directamente a la cúpula del cartel, confirmando que la minería se ha convertido en una pieza angular para el sostenimiento de sus operaciones tácticas y la adquisición de armamento de alto calibre. La meticulosidad de los apuntes refleja una estructura empresarial que imita la legalidad para gestionar recursos ilícitos.

Este hallazgo subraya la complejidad del combate al crimen organizado en México, donde la explotación de recursos naturales se ha vuelto tan lucrativa como el trasiego de drogas. Mientras la organización del 'Mencho' siga operando sus finanzas con la precisión de un contador de antaño, el reto para las autoridades mexicanas será traducir estos manuscritos en inteligencia que logre asfixiar el músculo económico del grupo criminal más dominante en el panorama nacional.